¿Y si Cristina no fuera candidata?

El diario porteño La Nación le puso "tinta" publicando –;como pocas veces lo ha hecho- “fuertes rumores de que la Presidenta no quiere la reelección”. Clarín, en tanto, da por seguro que va Cristina, pero sugiere que puede ir con Zaffaroni como vice.

La continuidad presidencial, puesta en duda.
La continuidad presidencial, puesta en duda.

Un colage de situaciones complicadas como el caso Schoklender, la rebeldía de Hugo Moyano y discursos presidenciales, como el de José C. Paz, en el que dijo que no se muere por reelegirse, es el principal argumento que utiliza en la edición de hoy de La Nación el periodista Mariano Obarrio para sustentar una nota que difunde “fuertes rumores” sobre la eventual renuncia de la Presidenta a seguir en el cargo por un nuevo período.

Obarrio le adjudica la situación dubitativa “a diez días del eventual lanzamiento” a “un miembro del entorno presidencial” que le dijo: "Descontamos que finalmente ella se presentará a la reelección. Pero lo cierto es que hoy nadie está en condiciones de afirmar qué va a hacer, a diez días de su eventual lanzamiento".

La nota es titulada como “Hubo fuertes rumores de que la Presidenta no quiere la reelección” y la nota señala que hay “tensión en la Casa Rosada por las presiones de Moyano”, aunque también le adjudica al “condicionamiento familiar” la posibilidad de que Cristina diga, finalmente, que no.

¿Y si no es Cristina? Las especulaciones, en este punto, estallan de acuerdo a quien sea quien origine el rumor. Por ejemplo, desde la militancia más cercana mencionan el nombre (aunque más que eso, el apellido) de Alicia Kirchner, la hermana de Néstor y cuñada presidencial.

La ministra de Desarrollo ha creado su propio movimiento y está afiliando gente a su propio partido, Colina, en todo el país, por lo que su sector, inclusive, no participó en las internas justicialistas en las provincias, sino que se movió de acuerdo a alianzas locales, como algo aparte, aunque emparentado con el PJ.

La alternativa Daniel Scioli siempre estuvo vigente, pero la provincia de Buenos Aires ha sido, es y seguirá siendo, “el gran tema” de la dirigencia política nacional y, probablemente, mucho más que la discusión en torno a quién ocupará el Sillón de Rivadavia.

Así es que, con tan poco tiempo antes de que se deban definir las candidaturas, estos “rumores” sobre Cristina no han inquietado demasiado. El próximo 15 de junio vencerá el plazo para presentar alianzas y adhesiones a las candidaturas nacionales. Doce días después, el 27, concluirá el plazo para inscribir precandidatos para las internas abiertas y obligatorias del 14 de agosto.

Lo cierto es que muchas profecías se han venido abajo últimamente, lo que demuestra que la mandataria nacional maneja con firmeza la agenda política propia, aunque muchas veces también parece manejar las ajenas.

Por ejemplo, en abril Joaquín Morales Solá escribió en La Nación que todo indicaba que Cristina se quedaría por un período más, si fuese por ella. Pero intentó acotar los plazos para la toma de esa determinación. Esribió entonces en su columna dominical: “(…) el último plazo políticamente razonable que tendrá la Presidenta para decir que no será el próximo 25 de mayo, un día de festejo nacional y kirchnerista; Néstor Kirchner asumió la presidencia de la Nación ese día de mayo de 2003. La aceptación podría tolerar una semanas más, pero no mucho más tampoco. "Los que anticipan la decisión de Cristina son voceros de la nada, porque ella asegura que no tomó ninguna decisión", señaló ayer uno de los pocos funcionarios que tienen acceso a diálogos reservados con la mandataria”.

Más rumores: ¿re re para Cristina?

Otro periodista “enemigo” del Gobierno, tal como se lo sindica desde las entrañas del poder, como es Julio Blanck, escribió para la edición de hoy de Clarín (tal como lo repite también en su tapa la edición local de aquel diario, Los Andes) que Cristina sería la candidata y que el ministro de la Corte Raúl Eugenio Zaffarini, su vice. Aporta, inclusive, el dato de que este último estuvo reuniendo apoyos de intelectuales a la frustrada candidatura de Amado Boudou a la jefatura de Gobierno porteña.

Blanck va más allá: sostiene que desde el cristinismo quieren que Zaffaroni amase una reforma constitucional que le permita a la Presidenta re- reelegirse en 2015.

Pero claro, si “Clarín miente”, como dicen desde el Gobierno, ¿habría que interpretar que lo hace también fogoneando la solidez de Cristina en su candidatura?