En letras de bronce: "Dr. Mario Daniel Adaro"

Esta semana jurará el ex ministro de Gobierno como nuevo juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza. Una saludable mirada hace un año atrás. Y un necesario repaso al escenario judicial por donde comenzará a actuar y cuáles son los objetivos del nuevo alto magistrado.

Esta semana llegará Mario Adaro al Poder Judicial como el séptimo integrante de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza. Su desembarco se produce a un año de la salida de Aída Kemelmajer de Carlucci del Alto Tribunal de la Provincia.

Y sólo para hacer un paralelo como un buen ejercicio de memoria en estos tienpos tan fugaces y efímeros no stá demás tener una referencia que estaba haciendo Adaro hace un año atrás. Por ejemplo el 7 de mayo de 2010 el entonces ministro de Gobierno fue uno de los referentes mendocinos que acompañó al camionero Hugo Moyano en la presentación de la corriente sindical en Mendoza.

Ese día Adaro también visitó el hospital que el sindicato de Camioneros construye en Guaymallén junto a Moyano. Allí dijo: "Este modelo -hablando de los gobiernos de Néstor y de Cristina Kirchner- ya les pertenece a todos los argentinos".

7 de mayo de 2010. Adaro camina junto a Piumato de la CGT y Príngles. 

"Sorprendieron sus afirmaciones respecto del peronismo de aquella época en la que tanto a nivel nacional como provincial las gestiones justicialistas se dedicaban a vender las empresas del Estado, tras el agotamiento de un modelo, pero bajo las tutorías de las políticas neoliberales" apuntó Maxi Quinteros el cronista de MDZ en su informe de aquel acontecimiento.

Ahora, la realidad de Adaro cambió sustancialmente y esta semana se apresta a asumir como juez de la Corte local. De acuerdo a sus confidencias se enteró de su nominación en enero pasado cuando regresó de vacaciones y se reunió con Celso Jaque para informarle que estaba evaluando la oferta para irse a la Anses. El mandatario le dijo aceptara el cargo nacional pero que no deshechara la oportunidad de ser el candidato a cubrir la vacante en la Corte.

Es evidente y curioso a la vez, que Adaro ha tenido que lidiar con el pasado reciente pero no por sus afinidades políticas con Moyano sino por quien lo precedió en Máximo Órgano de Justicia. Es muy pesado para él y para cualquiera la inevitable comparación con la eminencia que representa Kemelmajer en el mundo jurídico. Por eso el mismo Adaro tuvo que apelar al archivo para alivianar la mochila con la que ingresa al Poder Judicial y que en todo momento se la llenan sus detractores, en su gran mayoría integrantes de la corporación judicial.

La autocrítica de Kemelmajer "salvó" a Adaro.

Por recomendación del nuevo juez de Corte buscamos el párrafo de la entrevista que la ahora ex magistrada le concedió a la revista XXIII en 2006.

"Como jueza de la Corte, me pongo un diez haciendo sentencias, pero me aplazo en los cambios institucionales que se espera haga un ministro. Si bien es cierto que una persona sola no puede hacer todo, me aplazo porque creo que cuando yo entré el Poder Judicial era mejor que este que tenemos ahora. En lo institucional estamos peor. Esto para mi es una carga enorme, que se agudizó con el referéndum popular que tuvimos en octubre del año pasado (2005), que significó el pueblo de mi provincia votando en contra de nosotros los jueces. Ese referéndum es lo peor que me ha pasado como jueza en los veintidós años que llevo en la Corte", dijo Kemelmajer sobre su perfomance en la Corte.

Por supuesto que la autocrítica de la abogada le deja abierta la puerta a Adaro para poner sus fichas en ese déficit que ha marcado su antecesora. En este caso la misma observación de Kemelmajer le servirá al abogado laboralista fijar un objetivo al cual ella, aún siendo brillante, no llegó.

Lo evidente: la deficiencia y el déficit judicial

El otro punto particular es que el emotivo nuevo juez llega impulsado por un gobierno que sólo le falta 7 meses de administración del Estado. Lo que significa, en cierto modo, una desventaja para quienes esperan algún gesto de mejoría en la gestión, en especial desde lo financiero en medio de un gobierno que ha dado malas señales de déficit.

Adaro lo sabe y ante este escenario de falta de disponibilidad de dinero para gastos corrientes remarca que seguramente podrá ser un articulador entre Poder Judicial al cual ahora pertenece y el Ejecutivo del cual viene. También ante esa realidad el magistrado deja de lado su definición conceptual donde postula que "se debe terne un plan estratégico del Poder Judicial pero además se lo debe legitimar socialmente". Adaro explicita que ese consenso social y político es necesario para que se acepte que hace falta más dinero público para los Tribunales, tanto como hace falta destinarlo para Educación.

Jaque y Pérez ¿Atenderán a Adaro ahora como juez?

Otra circunstancia que lo tendrá como un referente obligado y también lo ubicará como un necesario negociador en este corto periodo de tiempo que le queda a Jaque como gobernador será una obra pública postergada durante todo este tiempo de ostión peronista. Se trata del edificio judicial de Este que en un poco más de tres años quedó parado al 49 por ciento. Como palmirense Adaro se verá en la obligación de convertirse en el nexo para destrabar el asunto nada menos ante el candidato a gobernador del oficialismo, el ministro de Infraestructura Francisco Paco Pérez.

Sin quererlo, el atrasado edificio de San Martín hace que el incipiente ministro de la Corte consolide la impronta de la "territorialidad" ya en marcha por el presidente de la Corte Alejandro Pérez Hualde que próximamente pondrá en funcionamiento nuevos juzgados de Familia en Las Heras y Godoy Cruz. Adaro acierta con su observación en ese sentido: "Hay que desplegar el servicio territorialmente, o incentivar las experiencias como la gestión asociada de los juzgados civiles. Es cierto que hay sectores que estás desbordados como las defensorías oficiales y eso es un proceso de exclusión social concreto".

Sobre el aspecto concreto de la atención de la ciudadanía Adaro acepta las deficiencias judiciales (no le queda otra ante tanta evidencia). Por ejemplo existe un servicio telefónico gratuito de entrega de turnos pero las fechas de atención son diferidas en el tiempo de manera exagerada (si alguien llama hoy para obtener un turno de atención en una defensoría de pobres y ausentes lo tendrá con suerte para julio). Ante esto Adaro plantea que se debería aplicar esquemas previos a la judicialización.

La renovación generacional

Pérez Hualde y Nanclares, al fondo Fernando Romano.

Las transformaciones que se darán dentro del Poder Judicial las ve como algo lógico por el mismo cambio generacional que tarde o temprano se dará y que él es parte de ese cambio. Este proceso ya comenzó con Pérez Hualde cuando ingresó en 2006 continúa con Adaro y seguramente durante el futuro no tan lejano se producirá la salida de uno o dos magistrados apuestan en el mismo Palacio de Justicia. Los próximos en abandonar sus despachos son Fernando Romano y Herman Salvini.

En tanto Adaro llega con una impronta fuertemente política después de haber cultivado un agresivo perfil kirchnerista y hasta anticobista. Son históricas ya sus intervenciones en el programa oficialista 6,7,8 y en las redes sociales, especialmente en Twitter.

Por esta característica le es necesario aclarar que él viene “"a sumar a un equipo de siete miembros con una fuerte vocación de servicio". Señala Adaro que su idea es hacer de la Corte “un espacio de lucha donde se llega para aprender y aportar”. La aclaración es oportuna para conocer su intención de mantenerse en el cargo ante un eventual llamado del peronismo para que tome otro destino, tal como ocurrió en la década del ’90 con Alfredo Porras que dejó su lugar en el Alto Tribunal para asumir como ministro de Gobierno del gobierno justicialista de Rodolfo Gabrielli. Pero en el contexto de la interna de la Corte se supone que Adaro se sumará al sector renovador donde se ubican Pérez Hualde, Jorge Nanclares y Carlos Bhöm, frente al sector ortodoxo integrado por Romano, Salvini y Pedro Llorente. Es decir, con la llegada de Adaro a la Corte los "renovadores" retomarían el control de las votaciones 4 a 3.

Cuál será la impronta de Adaro como juez de Corte entonces

El hombre espera acentuar su perfil de revalorizar los derechos humanos, costado que desarrolló en los últimos años como ministro de Gobierno. En ese sentido puntualiza que se dedicará al control de las cárceles mendocinas desde ese ámbito y prestará especial atención en la defensa de los derechos de la infancia. Aunque remarca que por su especialidad en el fuero laboral él integrará la Sala Civil y Comercial dentro de la estructura de la Corte. Además enfatiza que en cuestiones de sentencias en las que le tocará intervenir su idea es acentuar el control del cumplimiento de los convenios internacionales a los que Argentina suscribe y que alcanza a todos los fueros jurídicos. Para eso define que "hay que seguir a la Corte Nacional que aplica la progresividad de los derechos".

Carlos Ordóñez lo llamó a Adaro "Citröen 2CV".

Cuál es la idea que tiene Adaro de los empleados judiciales. "La verdad es que hay que desmitificar esa imagen de que los trabajadores judiciales son unos privilegiados y que trabajan menos y que son los mejores retribuidos", señala como un guiño al gremio judicial que comanda Carlos Ordóñez dirigente de la CTA y uno de las más resistentes a Adaro (llegó a calificarlo de "Citröen 2CV" comparandólo con Kemelmajer).

Y en cuanto a la famosa “familia judicial” conformada por parientes de parientes dentro de la estructura de personal judicial, Adaro ve bien como un antídoto, el modo de ingreso por concurso y sistematizado, mejorado y aplicado con mayor transparencia por las últimas administraciones de Jorge Nanclares y Pérez Hualde.

A este escenario ingresará el nuevo actor. "Mario Daniel Adaro" como ya dice la brillante placa metálica se colocó el mismo día que logró las 21 bolillas blancas en el Senado. Ese cartel anuncia la entrada de su solemne despacho del cuarto piso del Palacio Judicial el que hasta hace un año ocupó Aída Kemelmajer.

Ahora parece lejano el día de la audiencia pública donde encontró una buena cantidad de avales de organizaciones sociales y eso le hizo decirse a sí mismo: “Hasta aquí hice todo lo que tenía que hacer”. Y más lejano se ve el momento en que él asegura que llegó a dudar de su destino cuando varios legisladores radicales le anticiparon que iban a votar en contra de su postulación y adujeron: “No es contra vos Mario es una postura política y tiene mucho que ver con las elecciones”.