Una elección sin sorpresas que legitimó el liderazgo de Gioja

El resultado de la consulta popular realizada hoy no sorprendió a los sanjuaninos porque, más allá de que confirma los datos de las encuestas preelectorales, nadie anticipaba algo distinto, tomando en cuenta que el gobernador kirchnerista José Luis Gioja viene ganando desde 2003 una elección tras otra, las dos últimas con el 60 por ciento de los votos.

Gioja se salió con la suya. Foto: web
Gioja se salió con la suya. Foto: web

El resultado de la consulta popular realizada hoy no sorprendió a los sanjuaninos porque, más allá de que confirma los datos de las encuestas preelectorales, nadie anticipaba algo distinto, tomando en cuenta que el gobernador kirchnerista José Luis Gioja viene ganando desde 2003 una elección tras otra, las dos últimas con el 60 por ciento de los votos.

Para todos los políticos locales, tanto oficialistas como opositores, esta era "la elección" del año porque en cierto modo condiciona la interna abierta de agosto y los comicios generales de octubre próximo.

El oficialismo considera que el caudal de votos obtenidos hoy conforma el "piso" electoral tanto para la elección de gobernador como la presidencial y además legitima de forma contundente el liderazgo político excluyente de José Luis Gioja en San Juan.

El otro lado de la trama muestra a la oposición local demasiado fragmentada, en retroceso e incapaz de perforar su techo electoral de los últimos años.

Todos coinciden en señalar que el gran perdedor en estos comicios es el senador nacional justicialista César Gioja, hermano del gobernador, que con su virulenta oposición a la enmienda durante las últimas semanas quedó prácticamente afuera del oficialismo, mientras que la oposición todavía se resiste a reconocerlo como uno de los suyos.

Aunque el gobernador Gioja habló varias veces del "costo político" que le acarrearía el plebiscito para poder acceder a un tercer mandato, todo parece indicar que gracias a esta elección el justicialismo sanjuanino está disciplinado tras su figura y la oposición local quedó reducida a su mínima expresión.