La anibalada del día: “Bergoglio dice verdades de perogrullo"

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, cuestionó hoy duramente el Tedeum que el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, pronunció en el 201º aniversario de la Revolución de Mayo al tildar a sus palabras como "verdades de perogrullo".

Fernández habló de Bergoglio: "No dice nada nuevo, no reivindica nada".
Fernández habló de Bergoglio: "No dice nada nuevo, no reivindica nada".

"Lo dice 400 veces, no dice nada nuevo, no reivindica nada, dice cosas que son verdades de perogrullo, que no se refieren a nadie en particular, son impersonales, encriptadas y entonces no sirven", afirmó Fernández.
  
De esta forma, el jefe de ministros salió a criticar el oficio religioso que encabezó Bergoglio el miércoles ante la presencia del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, pero sin la asistencia de la presidenta Cristina Kirchner, quien estuvo en el Tedeum que se realizó en Chaco.

El cruce reavivó la tensión entre el Gobierno kirchnerista y el jefe de la Iglesia católica que había alcanzado picos durante la etapa de Néstor Kirchner y había ido decreciendo con la administración de Cristina Fernández, pese a la aprobación del matrimonio igualitario resistida por el Episcopado.

En su discurso en la catedral Metropolitana, el titular de la Conferencia Episcopal Argentina había advertido que el país "no se cimentó con delirios de grandeza desafiantes y poco creíbles", lo que fue interpretado como una crítica contra quienes gobiernan.

Este jueves, en declaraciones a radio Millenium, el jefe de Gabinete nacional explicó que si bien no estuvo presente durante las palabras del cardenal "conozco lo que dice monseñor Bergoglio, es histórico".
  
"No nos hagamos elucubraciones tan retorcidas y tan difíciles, amañadas; es como decía (Arturo) Jauretche, hay que hablar para que lo entiendan los criollos; el monseñor comprenderá cuál es el verdadero mensaje", explicó.
  
En ese sentido, comparó este discurso con la homilía del monseñor Fabriciano Sigampa en el Chaco, durante los festejos centrales por la Revolución de Mayo y ante la mirada de la presidenta Cristina Kirchner.
  
"Sentí que estaba al lado nuestro, remando con nosotros, que decía las cosas que uno quiere escuchar", destacó acerca de la exposición que brindó el arzobispo chaqueño.
  
Desde hace años el kirchnerismo mantiene un distanciamiento con el titular de la Iglesia Argentina luego de que un mensaje que Bergoglio pronunciara durante el Tedeum de 2004 provocara malestar en el entonces presidente Néstor Kirchner, que interpretó esas palabras como críticas a su gestión.
  
A partir de allí, Kirchner dejó de asistir a la catedral metropolitana, tensando la relación con Bergoglio, a quienes algunos integrantes del oficialismo llegaron a tildarlo como "jefe de la oposición".
  
"Los maquillajes del vestido del poder y la reivindicación rencorosa son una cáscara de almas que llenan su vacío triste y sobre todo su incapacidad de brindar caminos creativos que inspiren confianza. Es el vaciamiento de lo consecuente de lo compulsivo de la soberbia en su manifestación más torpe, que es la veleidad", señaló Bergoglio en el Tedeum del pasado miércoles.