El huracán Cristina no puede hacer volar cualquier barrilete. Es potente pero no hace milagros. La Presidenta nunca tuvo tanta intención de voto en la Capital y esa es la mayor ventaja comparativa del trípode Filmus-Tomada-Cabandié. El ministro Boudou es el más “amado” por CFK pero su crecimiento vertiginoso en las encuestas encontró un techo difícil de perforar. ¿Este también será el límite de Cristina en la ciudad que más la rechazó durante ocho años? Ella ejerció un verticalismo más feroz que el de Néstor. Impuso sin derecho al pataleo hasta al último candidato porteño pero demostró que no come vidrio.
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