Si es cierto todo lo que la ministra Garré dijo de la Policía Federal, le sobran motivos para depurarla. Pero además debería denunciarlo ante la Justicia. Afirmó que extorsionan a los comerciantes, a los inmigrantes sin papeles en regla y a los vendedores ambulantes. Y encima, “la vista gorda” con la droga.
Lo notable es que el Gobierno que ella integra recién ahora haya advertido todo esto, después de 8 años en el poder. Y más todavía, que durante un período semejante ignorase que “el problema más serio y más complejo que tenemos es la Policía Federal”, según sus palabras.
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