En sus últimas apariciones públicas, se encargó de sembrar una atmósfera de misterio en torno de su candidatura. Desde aquel 1º de marzo en que, al inaugurar el período de sesiones del Congreso, preguntó si alguien la había escuchado decir que buscaría un nuevo período presidencial, hasta cuando, en actos más recientes, se autodefinió como una "líder absolutamente temporal".
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