Empieza a circular por el país una hipótesis alocada. Se alimenta, sobre todo, de los errores y desvaríos que van cometiendo, sin pausa, el Gobierno y la oposición. ¿Podrían haber sido infiltrados el uno por el otro? Ese interrogante, ligado a la ficción, desnuda la pauperización política por ahora irremediable que caracteriza a la Argentina en un tiempo de campaña y elecciones cruciales.
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