“Es preciso terminar con el autogobierno de las fuerzas policiales y dejar atrás el molde militar. La autonomía de las fuerzas policiales favorece la existencia de redes de ilegalidad y de impunidad que perjudican a toda la sociedad que incluye en ella a los miembros de las fuerzas, ya que es falsa la antinomia ciudadano-policía: los miembros de las fuerzas son también ciudadanos y como tales tienen obligaciones y derechos.” Con esta síntesis, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, resumió los puntos centrales de la nueva política del Poder Ejecutivo en materia de seguridad, ya adelantados por Página/12 hace casi un mes: establecer una conducción política férrea de todo lo que tiene que ver con seguridad, renovar los mandos, convocar a los foros sociales para que ejerzan un control ciudadano, volcar más efectivos a la calle, romper las relaciones entre policías y delito y combatir las organizaciones delictivas, en especial, las que tienen que ver con el robo de autos, la piratería del asfalto, la trata de personas y el narcotráfico. Una de las medidas más nítidas de esta nueva etapa fue la realización en la madrugada del jueves de 40 allanamientos a prostíbulos porteños. Como existen muchas sospechas de complicidad de policías federales en la trata de personas, el operativo fue concretado por efectivos de la Gendarmería y la Prefectura.
Garré habló durante la inauguración del ciclo lectivo de la Escuela de Cadetes de la Policía Federal y estuvo acompañada por los funcionarios de mayor rango de su ministerio, como Graciela Caamaño, Ileana Arduino y Gustavo Palmieri, así como el jefe y subjefe de la Federal, Enrique Capdevilla y Alejandro Di Nizo, y los 13 superintendentes de la fuerza. Durante la ceremonia, también Garré entregó insignias a los cadetes egresados.
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"Es preciso dejar atrás el molde militar"
Garré resumió los ejes de su gestión: establecer una conducción política férrea, renovar los mandos, convocar a los foros sociales para que ejerzan un control ciudadano, volcar más efectivos a la calle y romper las relaciones entre policías y delito.