“Un gobierno debe convivir con las críticas de los diarios para tener un compromiso real con la democracia . Porque la democracia requiere sobre todo esta contradicción y la convivencia civilizada, con la multiplicidad de opiniones, creencias y aspiraciones”. La afirmación pertenece a la presidenta brasileña Dilma Rousseff y la emitió pocos días antes de la visita del presidente estadounidense Barack Obama a su país.
Rousseff sostuvo que la libertad de prensa en Brasil es plena. “Nuestra democracia se fortalece por medio de prácticas diarias , como los diferentes procesos electorales, las discusiones de la sociedad y, sobre todo, la libertad de opinión y de expresión. Es obviamente una libertad que se alimenta en la libertad de crítica, de manifestarse de acuerdo a las convicciones de cada uno”.
Obama, como se sabe, visitó Brasil y Chile y se salteó a la Argentina , una nación donde se desencadenan hechos alarmantemente ajenos a la democracia, como que el domingo pasado un piquete impidiera la circulación del diario más leído del país, con obvia venia gubernamental, expresada en la inacción policial.
Si el presidente de la nación más poderosa del planeta elude a nuestro país no es por encono sino por indiferencia.