En más de cien cables confidenciales revelados hoy por el sitio WikiLeaks, Estados Unidos manifestó en reiteradas ocasiones su preocupación por la "falta de transparencia" y la "corrupción oficial" en la Argentina durante los últimos años.
La "fragilidad del sistema judicial" argentino y la "impunidad" de quienes delinquen son algunas de las temáticas analizadas por los funcionarios estadounidenses, según publicó el diario El País de Madrid sobre la base de información despachada por la Embajada en Buenos Aires hacia el Departamento de Estado.
Un cable implicó al titular de la cartera de Planificación nacional, Julio De Vido, en un caso de cohecho: el consejero delegado de una empresa alemana se quejó ante el ministro de que uno de sus ayudantes le había pedido dinero, indicó El País.
"De Vido no tuvo interés en conocer el nombre del funcionario que ofendió (al consejero delegado) y en cambio le recomendó que grabara y filmara la próxima solicitud de soborno", planteó el informe divulgado por WikiLeaks.
Los cables están firmados por el ex embajador Earl Wayne y el ex encargado de negocios de la sede diplomática de Estados Unidos en Buenos Aires Thomas Kelly.
Otro de esos documentos menciona una "supuesta comisión del 15 por ciento" que el Gobierno argentino le "cobra" al sector privado para concretar negocios. En los informes consta que Wayne ofreció su colaboración al ex defensor del Pueblo de la Nación Eduardo Mondino, en medio de una investigación por el supuesto pago de coimas en transacciones con un tercer país, que no está especificado.
Luego saldría a la luz que se trataba de Venezuela y que nuevamente el ministerio implicado era el de De Vido, aunque la causa judicial no registró avances desde que el ex embajador en
ese país Eduardo Sadous hiciera la denunciara.
Además, de acuerdo con un informe enviado al entonces fiscal general estadounidense Alberto. R. Gonzales poco antes de un viaje a Buenos Aires, "la corrupción es generalizada en la judicatura y la policía, y alcanza a la política", sin que existe una "auténtica voluntad" gubernamental para erradicarla.
Gonzales se desempeñó en ese cargo entre febrero de 2005 y septiembre de 2007, aunque los informes elaborados por la embajada y divulgados por WikiLeaks abarcan las gestiones de los
presidentes Carlos Menem en adelante.
Los cables confidenciales señalan que los Kirchner investigan a otros gobiernos, "pero no las denuncias" en contra de su propia gestión; indican que la ley de amnistía impositiva de 2009
"despierta sospechas" de lavado de dinero y mencionan que funcionarios argentinos "ofrecen puestos políticos a jueces para beneficiarse de la Justicia".
En este sentido, dejaron constancia de que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, enrolaron al juez federal del caso Skanska, Guillermo
Montenegro, y al fiscal de la causa, Carlos Stornelli, lo que generaría que la investigación (por supuesta corrupción) quedara "paralizada durante prácticamente un año".
Montenegro y Stornelli pasaron a ser ministros de Justicia y Seguridad de Capital y Provincia, respectivamente. Los informes también destacaron la preocupación de Estados Unidos por la renuncia del fiscal nacional de Investigaciones Administrativas Manuel Garrido, también en 2009; y subrayaron que en 2008 el jefe del Ejército Roberto Bendini -"aliado" de Néstor
Kirchner- quedó cesante por "corrupción".
En este sentido, el diario español recordó que la mayoría de las naciones de América latina ocupan, con Venezuela a la cabeza, "puestos lamentables en la clasificación de Transparencia
Internacional (TI), ya que la corrupción atraviesa los negocios y la política, y las denuncias no resueltas sobre comisiones ilegales y sobornos son innumerables".
Venezuela, Argentina, Paraguay, México Honduras, Ecuador o Bolivia figuran entre los países más castigados por la corrupción oficial y la impunidad, sostuvo el periódico.
Más documentos de Wikileaks: EEUU acusa a la Argentina de corrupción
En más de cien cables confidenciales revelados hoy por el sitio WikiLeaks, Estados Unidos manifestó en reiteradas ocasiones su preocupación por la "falta de transparencia" y la "corrupción oficial" en la Argentina durante los últimos años.