La votación para elegir la Reina Nacional de la Vendimia es la elección de la que más hablan los mendocinos cada año. Y siempre hay una pregunta que rodea ese “comicio”. ¿La política tiene que ver con el resultado? La respuesta es incierta. Igualmente alrededor de la elección hay roscas, lobbies, especulaciones, verdades y mentiras, tal como ocurre con los candidatos políticos.
Una de las especulaciones más frecuentes es sobre la cercanía política entre el Gobierno y el Departamento de donde proviene la reina. En ese sentido al gobernador Celso Jaque le ha ido bastante bien: las tres reinas elegidas durante su gestión vinieron de departamentos “amigos”, gobernados por el partido justicialista. Por eso este año busca tener su “poker de reinas”, algo difícil de conseguir. En eso le saca ventaja a su antecesor Julio Cobos que tuvo dos reinas provenientes de departamentos radicales y dos de peronistas.
“Hay gente que se pone de acuerdo para votar a la misma, eso es obvio. Pero no inclinan la elección. La decisión la tienen los votos que no vienen de los políticos”, explica una conocedora del tema. Incluso aseguran que luego de algunas elecciones hay políticos que se adjudican haber conseguido votos que en realidad fueron fruto de la casualidad. Como sea, los intendentes y representantes del Gobierno se regodean por tener una foto de “su” reina, aunque sea para gozar de los pocos días de amor popular que le siguen a la elección: recibimientos multitudinarios, abrazos y agradecimientos varios sin mayores compromisos.
Camino al invicto
El debut vendimial de Jaque en 2008 trajo al trono a Florencia Moreno Tous, de Tupungato. La foto del recuerdo de ese año fue la del intendente peronista Joaquín Rodríguez copando la escena en el Teatro Griego, mientras intentaban ponerle la corona a la flamante reina.
Al año siguiente, en 2009, fue coronada Candela Carrasco, de San Martín. Esa elección tuvo aún más condimento político, pues el intendente peronista Jorge Giménez encabezó la campaña e invirtió importantes recursos comunales para promocionar a su candidata.
El año pasado fue coronada María Flor Destéfanis, de Santa Rosa. Para los que conocen, fue una elección “políticamente correcta”. Es que ese departamento estaba sumergido en una profunda crisis política y económica y la coronación de Florencia fue como un bálsamo para el intendente Sergio Salgado, aunque con un detalle: la reina no vivía en Santa Rosa.
Este año las especulaciones apuntan a varias representantes de departamentos gobernados por el PJ. Aún antes de saber quién sería la candidata, Las Heras era quien picaba en punta. Ahora la historia se les complicó con los antecedentes laborales de la reina electa (promotora y chica Speed) que espanta los votos “no políticos” de la elección.
En cuanto a conveniencias políticas la que más “cierra” es la candidata de San Rafael: es de un departamento gobernado por PJ y con ella podrían fotografiarse Alejandro Cazabán, sanrafaelino y pre candidato a gobernador por la “línea Mendoza”, y Omar Félix, intendente y también pre candidato por el sector contrario del PJ. Y no hay que sacar de la lista a la representante de Guaymallén y Luján (un departamento opositor pero "amigo"). La principal rival a vencer es justamente la representante de uno de los municipios más opositores: Godoy Cruz.
Las candidatas y sus lobistas están en la cuenta regresiva. Y todas las especulaciones se terminan el próximo sábado.