Un cumpleaños melancólico en Santa Cruz

La Presidenta celebró con sus íntimos los 58 años; visitó la tumba de su esposo y viajó a El Calafate.

No hubo ni actos ni grandes festejos ayer aquí por el cumpleaños 58 de la presidenta Cristina Kirchner, que luego de almorzar partió rumbo a El Calafate junto a su hijo Máximo y su nuera, Rocío García.

Desde que falleció Néstor Kirchner, hace casi cuatro meses, la jefa del Estado ha regresado varias veces a Río Gallegos y todas las estadías estuvieron marcadas por el retiro presidencial en el chalet del barrio Jardín, al que acuden apenas íntimos y familiares. Siempre visita el cementerio local. El día del cumpleaños fue igual, tranquilo y retirado con la infaltable presencia del médico presidencial, Luis Buonomo.

Para cumplir los deseos de la Presidencia, la custodia requirió la presencia de la policía local para silenciar un festejo bullicioso que llevaban adelante la madrugada del sábado un grupo de vecinos a 50 metros del chalet. Allí se les solicitó guardar silencio por pedido expreso de Cristina.

Durante el mediodía, y pocos minutos después que Daniel Alvarez (ex secretario de Néstor Kirchner y hoy en el círculo de Cristina) llegara a la residencia, una camioneta identificada con banderas de la agrupación kirchnerista "Sumate" encabezó una breve caravana de ocho autos que pasó tocando bocina frente al chalet.

La Presidenta almorzó junto a su hijo, que llegó después de la 1 al chalet, para luego partir juntos al cementerio local y realizar la habitual visita al panteón familiar donde descansan los restos del ex presidente. A diferencia de otras veces, la mandataria eligió viajar en la camioneta conducida por Máximo junto a su pareja y el custodio Pablo Barreiro hasta el cementerio.

Sin contacto
Una vez allí, y cambiando la rutina habitual, la camioneta ingresó hasta la puerta del panteón familiar, que aún hoy luce rodeado de un cerco adornado con banderas, fotos, mensajes, pancartas, cartas y flores de plástico. De esto modo, la Presidenta sólo caminó cinco pasos hasta ingresar en el panteón rodeada de sus custodios y sin tener contacto con los visitantes del cementerio.

Desde allí partió al aeropuerto local, donde a bordo del avión Tango -01 partió con destino a El Calafate.

Si bien hasta el cierre de esta edición la Presidenta no había utilizado la red social Twitter para comunicarse con sus seguidos, recibió saludos de sus funcionarios a través de esa red. El ministro de Economía, Amado Boudou, le envió desde París saludos a través de Twitter minutos después de la medianoche del viernes hora argentina: "Desde la madrugada europea, ¡Feliz cumpleaños Presidenta!", a través de la misma red social también la saludaron la legisladora María José Lubertino y el piquetero Luis D'Elía: "Miles te queremos y acompañamos. Fuerza Cristina".

Además, varios afiches de pequeño tamaño con la salutación y apoyo a la Presidenta fueron pegados en calles porteñas cercanas a la Plaza de Mayo y firmadas por la agrupación kirchnerista "Militancia Kreativa".

Fuente La Nación