Hoy, el juez federal Norberto Oyarbide le notificará a Jaime los resultados de la investigación de Rívolo y, según informaron fuentes de la causa, lo emplazará para que explique de qué manera adquirió casas, acciones de empresas, autos, yates y motos que, a juicio del fiscal, no se compadecen con sus ingresos declarados.
Jaime ingresó en la función pública en 2003 y dejó su cargo de secretario de Transporte en julio de 2009, cuando se había convertido ya en el funcionario más denunciado del kirchnerismo.
Rívolo no incluyó entre los bienes que Jaime deberá explicar un avión privado valuado en US$ 4 millones que el ex funcionario usaba como suyo ni tampoco un lujoso yate, valuado en US$ 1,5 millones, que se vinculó al ex funcionario. Aclaró en su dictamen que estos bienes están todavía bajo investigación, pero que hoy la fiscalía no cuenta con los datos necesarios para avanzar porque tanto el avión como el yate -que están fuera del país- fueron comprados con la intervención de no menos de tres sociedades extranjeras, todas radicadas en diferentes países; entre ellos, Panamá, Bélice, Andorra, Costa Rica, Bahamas, Islas Vírgenes Británicas, Islas Cook y Estados Unidos. No obstante, el fiscal advirtió que si obtiene más datos, ambos bienes podrían ser incluidos en una ampliación de este requerimiento.
Ayer, Rívolo advirtió que Jaime no solo deberá responder por los bienes que están a su nombre; también por los "que no han sido declarados, pero que como se ha comprobado eran utilizados, mantenidos y administrados por Jaime".
Entre las propiedades a las que se refiere el fiscal están un departamento en Florianópolis, Brasil, comprado a nombre de su mujer; otro en Buenos Aires, en Figueroa Alcorta 3060, declarado por la empresa Clamaran (valuado en $ 1.715.400) y una camioneta Hyundai Tucson que figura como un bien de su hija, por 201.988 pesos.
También, el hotel Saint Tropez de Villa Carlos Paz -adquirido por la sociedad Lago Azul- y una casa en un barrio cerrado de San Isidro escriturada por $ 450.000, que está a nombre de la suegra de Jaime.
La explicación de Jaime
La fiscalía de Rívolo trabajaba en este dictamen desde hace meses. Lo presentó ayer, a las 14.45, y hoy Oyarbide se lo informará a Jaime. La idea es que el ex funcionario tenga la posibilidad de explicar cómo adquirió lo que el fiscal considera que no está justificado.
Después, hay dos posibilidades: que el fiscal entienda que la respuesta de Jaime es satisfactoria y pida el cierre la causa, o que crea que no. En ese caso, el juez quedará en condiciones de citarlo a indagatoria para escucharlo. Sólo entonces podría procesarlo.
Hasta ahora, el juez Oyarbide fue duro con Jaime. Ordenó allanamientos de decenas de inmuebles que creía que podían ser suyos y el año pasado lo embargó en 40 millones de pesos, medida inusual contra un acusado que no está siquiera procesado.
Ayer, Rívolo sostuvo que Jaime debe ser intimado "a que justifique la procedencia de su enriquecimiento patrimonial apreciable" que "se ha constatado con posterioridad a su asunción" y que continuaría hasta hoy, cuando, según la ley, sigue bajo un "período de sospecha".
Cuando asumió, en 2003, Jaime informó que tenía bienes por $ 266.700. Pese a lo que piensa el fiscal, Jaime declaró que la función pública lo empobreció y que se fue con un patrimonio neto de 77.590 pesos. Una moto y un inmueble de 81 m2 en Caleta Olivia, Santa Cruz, son lo único que dijo tener.
Fuente: La Nación