Leída dentro del marco de la causa de la mafia de los medicamentos, la detención y posterior liberación de Gerónimo Venegas tiene obvias interpretaciones: 1) Un juez que detuvo a dos sindicalistas pero no a un funcionario como Héctor Capacioli, el ya doblemente procesado ex superintendente de Servicios de Salud y recaudador de la campaña presidencial de Cristina Kirchner. 2) Un juez que también detuvo a sindicalistas alejados u opositores al Gobierno pero no a los sindicalistas aliados como Hugo Moyano y su esposa, implicados en la misma causa.
Mirá la columna completa en Perfil