Sobre la distorsión que produce no querer escuchar

Juan Sasturain, en Página/12:

"Tras la asunción del sábado, tras los actos y los discursos y sus repercusiones, queda claro una vez más que –parafraseando a Wilde y a Twain– asistimos a una auténtica decadencia en el arte de escuchar. Cualquiera oye pero parece que muchos no escuchan. Y si escuchan, no parecen entender. En la Argentina hay peores sordos que los que no quieren oír: son los que escuchan pero que pareciera que no. Los que no se hacen los sordos sino los boludos. Y tienen sus razones".

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