Clarín y la suerte de Macri y Cristina

Van Der Kooy habla de los problemas de Macri y para hacerlo, recurre como ejemplo a problemas que estima son de la presidenta.

“Mauricio Macri, tal vez, no ha querido ser menos que Cristina Fernández. La transición tiene para la Presidenta, sobre todo por la inestabilidad económico-financiera, un sabor bien agrio . El jefe porteño tampoco dispone de tregua: se multiplican los problemas de su administración, con el agravante de que algunos de ellos poseen un indisimulado acicate kirchnerista .

“Ni las elecciones en Boca Junior, previstas para fin de año, donde Macri ungió un delfín, han quedado ajenas a ese marco político.

“La cordialidad electoral entre el macrismo y los K pareció quedar atrás. La demostración más elocuente fue la envergadura de los representantes kirchneristas que encabezaron las críticas y la acción contra el Gobierno porteño por el derrumbe del edificio de Bartolomé Mitre al 1200. Primero fue el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, participando de una conferencia de prensa organizada por el interbloque kirchnerista de la Legislatura que lidera Juan Cabandié. Luego fue la aparición del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que cuestionó el sistema de controles del Gobierno porteño sobre las construcciones que se realizan en la Capital.

“Podría ser que al macrismo lo persiga algún sino fatal. Podría aplicarse, tal vez, a alguno de los muchos episodios que vive la Ciudad sobre construcciones al margen de la ley, en el límite de ellas y sin las fiscalizaciones de rigor. Debe hacerse un alto sobre dos casos trágicos: el del gimnasio en Villa Urquiza y el del boliche Beara, en Palermo.
Quizás el edificio de Bartolomé Mitre pase a integrar esa nómina, si un milagro no hiciera aparecer con vida a un hombre de 74 años, con dificultades auditivas, de quien no se sabe nada desde el viernes, cuando sucedió el accidente”, escribe el editor de Clarín.

Para leer toda la nota, clic aquí.