“Es probable que la Presidenta y su minúsculo círculo de poder estuvieran maquinando algunas de las medidas de ajuste – la eliminación de subsidios– que los ministros Amado Boudou y Julio De Vido hicieron públicas ayer. Es seguro que aquel libreto se hubiera mantenido en análisis y afinado, tal vez, de no haber mediado la inestabilidad de la confianza económica que se acentuó después de la rotunda victoria electoral de Cristina Fernández. Los síntomas fueron la presión sobre el dólar, las dudas sobre la paridad cambiaria, la incesante fuga de capitales y la viabilidad futura del modelo económico colocado bajo una lupa.
“Cierta improvisación del Gobierno no pudo ser ocultada ni por la sonrisa de Boudou ni por el gesto hosco de De Vido. Hasta el lunes el ministro de Economía formaba parte de la delegación que viajaría con la Presidenta a Francia para la reunión del G-20. Los corcoveos del mercado financiero lo indujeron a bajarse del avión. El ministro de Planificación abundó en generalidades para referirse al recorte de subsidios, pero patinó cada vez que le fueron solicitados algunos detalles . El Gobierno tiene pendiente todavía la letra chica y la instrumentación de las medidas.
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Clarín: Cristina y un desgaste previo
Este diario supone el contexto político en el que se tomaron las últimas medidas económicas. El autor saca sus conclusiones.