¿Quiénes merecen subsidios y quiénes no?

Eduardo Aliverti, en Página 12, saca sus conclusiones respecto de la correcta aplicación de las ayudas oficiales, en debate por estos días.

“¿Se duda de que la tarjeta del SUBE sea una buena credencial para la detección de quién merece estar subsidiado? ¿O se duda de si el Gobierno no habrá pegado un volantazo a derecha? ¿Se duda de cómo harán la declaración jurada para encontrar a los que deben seguir cobrando el subsidio? ¿O se duda de si los K no estarán pegándole un sacudón al bolsillo multitudinario? ¿Se duda de qué deben hacer los inquilinos? ¿O se duda de si estos recortes, bajo pantalla de afectar a los que más tienen, no van a caer sobre los que tienen menos? ¿Se duda de qué pasa si uno renuncia al subsidio del servicio público y después resulta que vuelve a necesitarlo? ¿O se duda de si el oficialismo no estará retrancando hacia correcciones impopulares? ¿Se duda de qué ocurrirá con los que no respondan el formulario adjunto a la factura del gas, la luz, el agua? ¿O se duda de que avanzar sobre Puerto Madero y Barrio Parque no es más que una movida para la gilada? En esas preguntas elementales se dirime para dónde vamos, y la respuesta –porque es una sola respuesta– sólo la tiene el Gobierno. Hasta ahora, cada vez que se pronosticó una fuga a derecha hubo equivocación. El kirchnerismo, ya se sabe que en los marcos del sistema (nunca prometió poner todo patas para arriba, para algún desorientado que jamás falta), siempre sorprendió. La máxima expresión de esa tendencia transgresora fue a la salida de la derrota contra los campestres y sus socios mediáticos literales, que terminaron traste al norte. Hoy vuelve a manifestarse un interrogante: para dónde disparará la necesidad de prevenir las cuentas fiscales contra amenazas externas e insuficiencias propias. Hacia dónde se modificará que, recuperada la economía aunque en estadio de purgatorio, las clases medias no tengan nada que aportar”, inicia Aliverti, en Página 12.

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