¿Los punteros existen en Guaymallén?

El intendente peronista Alejandro Abraham asegura que no. Su principal rival, el radical Juan Fernando Narváez, en cambio, opina que sí, aunque dice que antes eran buenas personas. Todos los candidatos a dirigir el departamento más poblado de Mendoza opinan sobre este tema tan polémico.

Julio Chávez, protagonista de la reconocida serie.
Julio Chávez, protagonista de la reconocida serie.

Los principales candidatos a intendente de Guaymallén tiene una visión piadosa o evasiva respecto del fenómeno de los punteros políticos.

Para el intendente Alejandro Abraham, candidato a la reelección por el PJ, el puntero directamente “no existe”.

"Esta es una designación despectiva de un militante político o social. Creo en la militancia, que es lo que tienen y valorizan mi partido y el movimiento, y no es ni más ni menos que un ciudadano que trabaja desde su lugar de desarrollo (trabajo, barrio, escuela, club) para trasformar la realidad, conforme sus convicciones ideológicas, doctrinarias, políticas. La militancia no es rentada, es voluntaria, lo que no implica que un empleado público no pueda ser militante político", define Abraham, a contramano de los guionistas de la famosa serie protagonizada por Julio Chávez.

El piadoso es Juan Fernando Narváez, candidato por el Frente Cívico Federal (UCR) y Frente Amplio Progresista, quien describe algunas características positivas del puntero, para culminar que en los últimos tiempos su actividad se ha desvirtuado.

“Puntero es el que hace la punta, el que va primero, no es un título de desprestigio. Es el que palpa cómo está el ánimo de la gente previo a que llegue algún dirigente encumbrado de un partido político, de un club o de alguna asociación civil. Ocurre que se ha ido desvirtuando, ahora va el puntero y lleva consigo una promesa o algo tangible a cambio de lo que va a pedir. Esta práctica en la política es deshonrosa e indica tener pocos argumentos valederos para ir en busca del voto libre del ciudadano”, señala.

Todas las opiniones

En la izquierda son duros y dicen que a los punteros los creó el PJ: "Son gente a sueldo de los partidos tradicionales. Fueron desde siempre la forma de trabajar del PJ y luego la misma metodología fue usada por el partido radical. Utilizan los fondos del Municipio y públicos para hacer un manejo clientelar de ciertos referentes de los barrios, que terminan respondiendo a las políticas de estos partidos alejándose de la gente", afirma Eduardo Raúl García, candidato de  Nueva Izquierda.

En cambio, Juan Carlos González, de Propuestas para Mendoza (una variante del peronismo), desconoce esa versión del puntero y opina como el intendente Abraham: "Nosotros preferimos denominarlo referentes  barriales. Son aquellas personas que conocen las necesidades de su zona", sostiene.

Gabriel Ferraris, el candidato de Compromiso Federal, sostiene que el puntero es "el último eslabón de la dirigencia de los partidos políticos; para el caso de los partidos mayoritarios, son pagos y tienen cierta representatividad en el ambiente en que se mueven".

Finalmente, Federico Telera, del Frente de Izquierda de los Trabajadores señala que el puntero "es el último eslabón de la cadena que representa el aparato de los partidos tradicionales (PJ, UCR, PD y otros). Es la persona que coopta de forma clientelar a sus vecinos, tiene un trabajo territorial. En definitiva, es el que recluta a la gente por un voto a cambio de ayuda".