Videonota: lo que la TV no te mostró del último debate

Los candidatos a gobernador cerraron la campaña en un debate televisivo organizado por Canal 9. Hubo poca confrontación y ninguno planteó novedades. Lo mejor vino cuando se apagaron las cámaras y se relajaron. Qué hicieron las esposas de los candidatos Iglesias y Pérez. Entrá a la nota y mirá todos los videos.

Se apagaron las cámaras y recién ahí se aflojaron. Lástima que los mendocinos no pudieron verlos, pero los siete candidatos a gobernador de Mendoza hasta parecen humanos: un abrazo entre Francisco Pérez y Roberto Iglesias, bromas, caras relajadas.

“Dentro de cuatro años podrían poner sillones para no tener que estar parado”, dijo Iglesias. Luis Rosales le contestó con una chicana. “Anotá, Iglesias es de nuevo candidato en 2015”. “Sí, pero a presidente, en 2015 me voy para Buenos Aires”, retrucó entre risas el radical, mientras Francisco Pérez se abrazaba con todo el auditorio. Todo pasó cuando terminó el debate realizado por Canal 9 y que sirvió para cerrar la campaña. Antes, durante  más de una hora y media, los candidatos, especialmente los que más chances tienen de ganar, aburrieron y casi no se salieron del molde.

Los candidatos a gobernador de la provincia tuvieron un cierre de campaña televisivo. El debate organizado por Canal 9 incluyó a los siete postulantes para suceder a Celso Jaque. La metodología elegida fue darles espacio a los candidatos para que hablaran de cinco temas predeterminados, con dos espacios libres y con derecho a réplica. Los discursos fueron calcados a lo que cada uno dijo durante toda la campaña. Por eso el encuentro sirvió más para medir “impresiones” que para conocer propuestas.

Uno por uno

Francisco Pérez era el que más tenía que perder en el debate, y lo sabía. Por eso, la estrategia era no salirse del guión. Y Paco demostró ser disciplinado. Habló todo el tiempo como si lo hiciera en alguno de los spots publicitarios. No respondió ninguna chicana y tampoco mostró su temperamento. Hizo hincapié en “el modelo nacional” y esquivó por todos lados alguna referencia al gobierno de Celso Jaque del que formó parte.

El candidato radical Roberto Iglesias tuvo un inicio flojo. Estaba cansado y se le notaba. Titubeó un poco, arrastró las palabras y se le notaron las ojeras. Venía de una caravana de cuatro días y no pudo disimular ese trajín. Sobre el final, justo después de hablar con sus asesores en un corte, remontó y aprovechó los últimos minutos para bajar línea.

Nicolás del Caño fue la revelación. Será por lo que dijo o porque tiene poco espacio y era una novedad. El representante de la izquierda leyó todo lo que expuso y no dejó dirigente provincial sin criticar. La parte más divertida del debate fue cuando Daniel Gaído, del duhaldismo, le contestó a Del Caño algunas de sus posturas.

El demócrata Luis Rosales hizo gala de su experiencia televisiva y aprovechó el entrenamiento. Midió los tiempos, los gestos, el tono de la voz, todo calculado. Oscar Santarelli tampoco se salió de su guión de campaña, pero logró al menos mencionar una novedad: defender la transparencia en el ejercicio de la función pública. Carlos Ordóñez, que tiene entrenamiento en temas mendocinos, también aprovechó para cuestionar a Iglesias y a Pérez casi por igual.

Los candidatos estuvieron en Canal 9 junto con sus asesores, familiares y algunos dirigentes políticos. Mientras ellos hablaban frente a cámara, detrás de escena algunos se comían las uñas. Al menos al principio, pues luego el tedio le ganó al entusiasmo.

Un duelo aparte: Josefina vs. Celina

Josefina Murúa y Celina Sánchez llegaron al canal acompañando a Roberto y Francisco, sus respectivos esposos. Una ya cuenta con la experiencia de haber sido primera dama y va por la reelección. La esposa del justicialista, en cambio, tiene un perfil mucho más bajo y todavía no parece acostumbrarse a la exposición que conlleva la carrera electoral.

Ambas mujeres vivieron, a su manera, el debate en el estudio contiguo. Josefina no pudo quedarse sentada en un solo momento, aunque aseguró no estar nerviosa. Celina, por otra parte, fue la contracara. Con una permanente sonrisa cada vez que su marido salía en cámara, se mantuvo en el sillón a lo largo del debate, junto a Carlos Ciurca. Hasta que el compañero de fórmula de Paco no pudo más y tuvo que salir a caminar por la ansiedad.

Esta es una crónica audiovisual para comparar.

Pablo Icardi en Twitter: @icardipablo

Maxi Quinteros en Twitter: @rayosycenteyas