La información surge del análisis de las últimas declaraciones juradas patrimoniales de los senadores, documentos que son de acceso público y que La Nacion obtuvo como resultado de un trámite que llevó dos meses y medio. Para calcular los patrimonios, este diario sumó el valor de los bienes declarados y las acreencias, y restó las deudas.
Las autoridades de ambas cámaras del Congreso se encargan de que los legisladores presenten las declaraciones juradas y de conservar los documentos. Pero nadie se ocupa de verificar si, en la presentación de las declaraciones, los legisladores cumplen con los requisitos estipulados en la ley de ética pública.
A la cabeza del ranking de los que declararon más bienes está, de lejos, Basualdo. Consignó una fortuna de $ 112.814.284, casi el doble de los $ 63.867.368 que declaró Verna, el segundo. La mayor parte de la fortuna de Basualdo se concentra en títulos públicos y acciones de empresas.
El senador declaró valores en ese rubro por más de $ 80 millones. Tiene bonos de la deuda pública argentina Boden 2015 en dólares por $ 16 millones y acciones de la chilena Corporación Nacional del Cobre (Codelco) por más de $ 25 millones, entre otras cosas. Basualdo, por años dueño de una empresa mayorista de perfumería y artículos de limpieza, consignó, además, siete propiedades en San Juan, Mendoza y Mar del Plata, por más de $ 2.300.000.
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