Dos autos que usaba Ricardo Jaime, y que estaban estacionados en un garaje ubicado en el barrio de Recoleta, podrían ser la punta del ovillo de un caso que no sólo implicaría al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, sino que también podría volver a traer al ruedo judicial al polémico Claudio Uberti.
Los vehículos en los que se trasladaba Jaime están a nombre de dos empresas con relación directa con el ministerio que maneja De Vido. Según pudo establecerse, el ex secretario usó esos automóviles, que estaban identificados como "auto oficial", porque así le fueron asignados desde el ministerio. Sin embargo, habían sido entregados por dos empresas contratistas para ser usados en la inspección de las obras contratadas por el ministerio, pero terminaron sirviendo de transporte a funcionarios.
El origen de cada uno de ellos podría llevar a las puertas de De Vido y Uberti. Uno de los autos investigados es un Honda Civic EX, dominio EHD 765, patentado a principios de 2004, que inmediatamente empezó a llevar y traer funcionarios. Ese auto está a nombre de Vial 3, una concesionaria vial que tenía la explotación de la autopista Buenos Aires-Rosario. La empresa, que ganó la concesión en octubre de 2003, a cinco meses de que Néstor Kirchner asumiera como presidente, estaba obligada por contrato a entregar autos al Estado para "efectuar la inspección de la concesión", según establece el pliego. Pero los concesionarios recibieron, entonces, llamadas que los sorprendieron: desde el Organo de Control de las Concesiones Viales (Occovi), Uberti les requería que algunos de esos autos de inspección fueran algo más lujosos.
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