Perlitas: las palomas, las serpientes y la pueblada

En un debate por la promoción industrial en el que participaron los legisladores nacionales Ernesto Sanz, Omar De Marchi y el ministro de economía de Mendoza, Raúl Mercau, sorprendieron algunas definiciones. Mientras el funcionario de Jaque graficó al gobierno con la mansedumbre de las palomas, el radical pidió una pueblada para defender los intereses de Mendoza. Mirá los videos con los dichos.

Hubo cuotas de vehemencia, pero también de religiosidad. No hubo fuego cruzado, pero si roces. Hubo polémica, pero también algunas coincidencias. Así fue el debate por la promoción industrial que protagonizaron dos legisladores nacionales por Mendoza y un ministro de Celso Jaque, que dejaron varias perlas para la audiencia que se dio cita en una fundación local.

Al debate organizado por Aden Business School –y dirigido exclusivamente a empresarios y profesionales que han pasado por sus claustros buscando especialización- asistieron el titular de la UCR nacional, Ernesto Sanz, y el diputado nacional por el PD, Omar De Marchi.

Si bien estaba previsto que participara el secretario general de la gobernación, Alejandro Cazabán –según rezaba el comunicado de prensa-, finalmente el que ocupó la silla en representación del Gobierno fue el ministro de Producción, Raúl Mercau. La ausencia de Cazabán fue, precisamente, la primera perlita de la noche.

Convocados por Aden, los políticos tenían que responder una serie de preguntas vinculadas a los perjuicios que implica el régimen de promoción industrial para Mendoza.

A saber, cómo se había llegado a esta situación de prórroga del régimen; qué acciones habían tomado ante la reasignación de cupos en el presupuesto nacional 2010 –esto fue en noviembre del año pasado, una de las primeras alertas-; qué opinión tenían acerca del acuerdo firmado entre Julio Cobos y la Nación para ceder el reclamo judicial en la Corte Suprema de Justicia y la opinión sobre la estrategia encarada por la Provincia para derogar el decreto 699 firmado por Cristina.

El profeta. El que sorprendió a propios y extraños fue el ministro Mercau. Esta vez no por sus habituales chistes, sino por el grado de sinceridad al que llegó y la forma que utilizó para explicar su visión del problema. A tono con su religión –es mormón-, Mercau ensayó una metáfora bíblica para explicar cómo las provincias beneficiadas habían madrugado a Mendoza una vez más: “Hemos sido mansos como las palomas, y no astutos como las serpientes” –. La cita dejó descolocado a más de uno y ya hacia el final mereció que el mismo Omar De Marchi se la apropiara, al describir que en esta problemática “hay palomas, y palomas”.

Portezuelo. El acuerdo firmado por Julio Cobos con Néstor Kirchner para que la provincia abandonara el litigio por los perjuicios del régimen, dio pié para por lo menos tres detalles políticos. El primero de ellos, lo protagonizó el radical, que defendió el convenio por el que Mendoza canjeaba deuda por obras en el sur de la provincia, a través de la construcción de la provincia. Sanz, en algún momento apasionado, señaló que la obra traería el río más importante para la provincia. Más crítico fue el demócrata, que señaló que el convenio sólo sirvió para “pavimentar la candidatura del entonces gobernador para vicepresidente”, en alusión al ingeniero Cobos. Mercau volvió a sorprender cuando deslizó que la provincia podría volver a insistir en el reclamo para que la Nación construya Portezuelo del Viento. “si no se materializa, tenemos que insistir con una compensación”, afirmó. Sin embargo, y sin nombrarlo, también cuestionó a Cobos, al decir que luego de que se firmara el convenio, no se empezaron a realizar los estudios pertinentes sino hasta la asunción de Francisco Pérez como ministro de Infraestuctura.
 
El gobierno encubre a Cristina. Cada tanto, Ernesto Sanz y Celso Jaque suelen cruzar más florines que flores. De hecho, el gobernado había apuntado ayer que la UCR no acompañaba a su presidente en el reclamo de Mendoza ante la Nación por este mismo tema. Se esperaba una reacción, pero el sanrafaelino apenas sugirió que hablaría de la relación entre Cristina y Jaque con el mismo mandatario en persona sin ventilarlo en público. No obstante, Sanz señaló que el gobierno provincial encubre al nacional, por la falta de contundencia en el reclamo político. De Marchi apoyó la moción: “Si no aparece una clara definición política de Jaque, todo se hace más difícil. El amparo es un remedio procesal que intenta obtener una solución rápida, pero no de fondo”.

El abogado de pueblo. A la hora de pensar las estrategias a seguir, Sanz señaló que no basta con que el asesor de Gobierno, César Mosso, y el fiscal de Estado, Joaquín de Rosas, llevaran el reclamo judicial ante la Corte Suprema y volvieran para esperar sentados el fallo del máximo tribunal. Fue, nuevamente, vehemente en su ejemplo: “Hablo como abogado de pueblo. Acá hay que hacer alegato de oreja, como se hace en el pueblo. No puedo admitir que la estrategia sea la pasividad de esperar un fallo de la justicia”, definió. “Me encantó”, Mercau, casi al final en un breve lapso de distensión, sobre lo gráfico que había sido el radical.
  
El buen alumno. Como se sabe, Raúl Mercau tiene una paciencia pedagógica para explicar temas por demás complejos de la economía. No en vano es profesor en Ciencias Económicas. Cada vez que se terminaba el tiempo de exposición a cada participante, el moderador leía las preguntas sobre los que giraría la discusión. “Me siento como en un exámen”, disparó el ministro, en una de sus pocas intervenciones humorísticas de la noche. “¿Y cómo te parece que te está yendo?”, se animó a preguntar De Marchi, mientras el auditorio ensayaba algunas risas tibias. “No se, tengo el síndrome del buen estudiante”, respondió el economista, para luego volver a la discusión.

Presentes. Como estaba dirigido especialmente a profesionales que se habían capacitado en la escuelas de negocios, llamó la atención la presencia de la ex secretaria de Deportes, Beatriz Barebera, que renunció a la gestión pública luego de verse involucrada en el escándalo de los Cadillacs. El ministro Mercau no fue sólo, sino acompañado por el subsecretario Javier Espina. Desde cerca, el economista Alejandro Trapé observa, aprobaba y desaprobaba los comentarios con atención académica.  

El desprecio. Siguiendo la estrategia del gobierno provincial de no mandar al frente a la mano que firmó el decreto que prorroga la promoción –es decir, evitar la confrontación directa con Cristina-, Mercau tuvo que repensar bien sus palabras cuando señaló que Mendoza era una provincia despreciada. Mientras los periodistas esperaban la confesión política para la primera plana, el ministro cambió de dirección: “El desprecio a Mendoza es real. No me refiero al gobierno nacional –aclaró-, sino al resto de las provincias, porque nos ven como una provincia rica, como el perro del hortelano. Tenemos que hacer docencia para cambiar esta imagen”, definió en una gambeta espectacular.

Reparación histórica. Una de las posibilidades que estaría analizando Celso Jaque sería pedirle a Cristina un fondo compensatorio como el que Eduardo Duhalde recibió cuando era gobernador de Buenos Aires. La punta la tiró Omar De Marchi, al señalar que “el gobernador tendría que estar entrevistándose con todos los periodistas económicos del país para aclarar esto. Generemos también un fondo de reparación histórica para Mendoza por mil millones de pesos”. A su turno, el propio Mercau adelantó que este reclamo a Cristina podría ser una de las manos ocultas que Jaque baraja en la partida con las otras provincias beneficiadas. "No es lo óptimo, pero lo estamos analizando", explicó.  

Escándalo. Además de parafrasear frases bíblicas, el ministro de Producción se calificó como “optimista” al considerar que la Corte Suprema daría vía libre al reclamo de Mendoza y ponderó la presentación como un ejemplo de seriedad mendocina por los argumentos esgrimidos jurídicamente. “Sería un escándalo que fallara en contra”, remató.

Lío. Aunque en la primera jornada en el Congreso, la legión de funcionarios mendocinos apenas cosechó el respaldo de dos legisladores nacionales por otras provincias, la segunda jornada –con Diputados- superó las expectativas -25 legisladores escucharon y avalaron el pedido de Mendoza-. Así, los tres panelistas coincidieron en que la iniciativa generada por el vicegobernador Cristian Racconto, de recurrir a la vía del Congreso Nacional era correcta. “Estamos armando un flor de lío a nivel nacional”, sostuvo Mercau, y destacó que incluso un diputado oficialista por La Rioja había convalidado que Mendoza sale perjudicada por el régimen que favorece a su provincia natal. 

¿Marx? No, Sanz. El ministro de Jaque no fue el único que tuvo que cambiar de dirección en medio del discurso, producto tal vez de la vehemencia. El zigzag también lo pegó Sanz que se animó a pedir una “pueblada” de la sociedad mendocina para resistir el decreto presidencial. “La fortaleza más definitoria, nace desde abajo. No hay conciencia social porque el Gobierno provincial quiere proteger al Gobierno nacional. Hay que hacer una pueblada, como se hace con la inseguridad o la minería. El gobierno –de Jaque- es el principal enemigo de la conciencia social. Es un juego perverso. Protege al Gobierno nacional que es nuestro verdugo”.