Mario Rapoport deja un interesante análisis en la edición de hoy de Página 12.
“La celebración del Bicentenario es oportuna para hacer un balance de la evolución económica y social del país en el largo plazo, aunque algunos análisis históricos basan ese balance, de manera casi obsesiva, en la comparación entre la “brillante” Argentina del primer centenario y la “decepcionante” de nuestros días.
“Casi un siglo de caída económica”, se titula un artículo publicado recientemente sobre este tema (Roberto Cortés Conde, en La Nación, 14-5-2010) En síntesis, el argumento es el siguiente. Desde las últimas décadas del siglo XIX hasta la primera década del nuevo siglo, la Argentina pasó de ser un país atrasado y marginal a figurar entre los primeros del mundo por su renta per cápita y sus indicadores de bienestar. Pero la declinación posterior fue igualmente notoria, hasta ubicarnos nuevamente en el pelotón de los países subdesarrollados. Esa declinación coincide, en la óptica de la corriente historiográfica liberal, con el fin del modelo agroexportador, cuando se profundizó la intervención del Estado en la economía y se impulsó un proceso de industrialización que cerró la Argentina al mundo, redistribuyó ingresos de manera irresponsable y la llevó a crisis económicas recurrentes, procesos inflacionarios y un sistema político inestable.
La exaltación del modelo agroexportador empalma, sin duda, con ideas que se expresaban en el primer Centenario.
Aquí, la columna completa de Rapoport.
El 2010 y las "promesas truncas" de 1910
En una interesante columna de Mario Rapoport en Página 12, el autor analiza las comparaciones que se hacen respecto del estado del país para el primer y para el segundo centenario de la Patria. ¿Cómo está el país ahora y cómo estaba en 1910? Entrá a esta columna y sacá tu conclusión.