Varios obispos del país se sumaron al pedido de "bajar el tono de crispación" como lo hizo el jueves el arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio, en una visita al hospital Borda durante la Semana Santa.
El arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez, instó a celebrar las Pascuas de la mejor manera, porque "es una invitación a serenar los espíritus", y coincidió con Bergoglio en que "no se puede vivir en un tono de crispación y permanentes enfrentamientos", publicó hoy diario La Nación.
Por su parte, monseñor Mario Cargnello, representante eclesiástico de Salta, pidió "hacer un poco mejor el país, para pensar y rezar, para actuar, para servir", al tiempo que abogó para que "la Patria doliendo en lo que tiene de falta, de división, aliente el desafío a ser generoso en la respuesta y también generoso en las propuestas a los demás".
"Nuestro pueblo fiel está cansado de un mundo que agrede, que enfrenta a hermanos contra hermanos, que destruye y calumnia. Nuestro pueblo no quiere sacerdotes crispados", dijo el jueves pasado Bergoglio.
Fuente: Infobae.com
Más obispos piden bajar el tono de "crispación"
Las máximas autoridades eclesiásticas de Córdoba y Salta coincidieron con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, durante la celebración de la vigilia pascual. Señalaron que "no se puede vivir en permanente conflicto".