¿Qué hace que un gobierno que mantiene defaults parciales, con la deuda nueva canjeada –manipulación del índice de precios al consumidor que ajusta parte de los bonos entregados en el 2005–; con la deuda con jubilados y pensionados –por haberes mal liquidados–; con contratos no renegociados en muchas de las concesiones de servicios públicos, etc., etc., se decida a reconocer, precisamente, esta deuda?
Algunos malintencionados plantean que es otro gran negocio de los K y sus amigos, con información privilegiada. Puede ser. Pero es demasiado costo político ante una parte del progresismo local, como para justificar la medida sólo por esta razón.
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Por qué el Gobierno quiere salir del default
Múltiples explicaciones, algunas conspirativas, tratan de descifrar la insistencia oficial en pagar la deuda. Se mencionan manos libres para comprar YPF y un intento para que no caiga Aerolíneas. ¿Otro gran negocio de los K y sus amigos? En Perfil, escribe Enrique Szewach.