Congreso: tiempo de derrotas e intimidaciones

Después de los traspiés en Diputados y el Senado, los Kirchner desataron nuevas presiones. Cobos, varios medios y la Justicia fueron los blancos. El pacto con Menem se diluyó por las deserciones en el bloque oficial. La oposición, algo reconfortada. Por Eduardo Van der Kooy, en Clarín.

Ni la hipotética responsabilidad que los Kirchner achacaron a Cobos y a Fellner alcanzaron a ocultar el verdadero trasfondo político de la última semana. Por primera vez desde marzo el Congreso funcionó. Se quebró una parálisis que, a todas luces, resultaba funcional a los intereses del matrimonio. La oposición ha logrado también trazar ciertos límites, todavía lábiles, al desenvolvimiento habitualmente avasallante del Gobierno.La nueva pintura no significa, para nada, el prólogo de una escena política distinta.

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