Será muy difícil para el oficialismo demandar ante la Justicia la anulación de lo votado por la oposición en el Senado; pero vetar la ley que eventualmente se sancione, mucho más sencillo, tendrá un costo político alto.
Esa es parte del problema que enfrenta el Gobierno, pero hay que desmenuzar la situación.
Dinero empaquetado o dinero mezclado. En primer lugar, las leyes de impuestos se aprueban con mayoría de los presentes, es decir, no se requiere una mayoría calificada. Así también se vota lo relativo a la coparticipación. Esa es la regla, el principio general.
Pero la Constitución permite que, en ocasiones, se separe parte del dinero que se va a recaudar y se lo empaquete (como si se lo pusiera en una bolsa aparte, con un moño que la cierra) para asignarlo a un fin determinado. Esto es una asignación específica y, como esa decisión supone que las provincias hacen un esfuerzo extra, cediendo dinero que de otra manera les correspondería recibir, se necesita la mayoría calificada, es decir, se necesita el voto de la mitad más uno de todos los miembros de cada cámara (no alcanza la mitad más uno de los presentes ese día en la sesión).