Los "viudos" de Aída Kemelmajer

Se consideran, sin dudarlo, discípulos de la abogada Aída Kemelmajer de Carlucci, “AKC”, como firma sus fallos, una de los dos integrantes de la Corte de Mendoza que acaba de confirmar su retiro a partir del 1º de mayo.

"El grupo", la última generación de discípulos de Kemelmajer.
"El grupo", la última generación de discípulos de Kemelmajer.

No son "hijos del poder" ni portan apellidos "ilustres" y, sin embargo, se sienten guiados por un halo especial. No acreditan, siquiera, lazos de parentesco con el establishement jurídico vernáculo, pero están al frente de despachos, a cargo de responsabilidades y acompañando a decisores de manera tal que muchas veces han saltado a la arena a discutir cuestiones de fondo del derecho y la justicia.

Se consideran, sin dudarlo, discípulos de la abogada Aída Kemelmajer de Carlucci, "AKC", como firma sus fallos, una de los dos integrantes de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza quien dejará su cargo a partir del 1 de Mayo. Es la primera renuncia que se concretará de las dos que el gobierno de Celso Jaque espera. La otra es la de Fernando Romano quien ya anunció su salida, aunque no ha presentado su dimisión oficialmente.

Kemelmajer fue, a lo largo de 26 años, la única mujer dentro de la Corte mendocina. Si bien todavía no se sabe quién la remplazará en el cargo, sus "retoños", alumnos que fueron alentados por ella a desplegar sus alas y volar a su lado, reclaman "que no decaiga, que no se involucione” y que se busque un sucesor (y mejor aún si es "sucesora") capaz de llenar el vacío que, estiman, dejará su partida.

Nuestro encuentro con los "chicos K" que prefirieron ser denominados como "AKC" para evitar confusiones, comenzó cual velorio: reconocimientos, recuerdos y muchos verbos conjugados en pasado. Acongojados por la partida de la reconocida jurista de la Corte, pronto todo el mundo en la reunión se dio cuenta que había triunfado una percepción pesimista del alejamiento de la ministra, en lugar de una bienvenida a los ámbitos académicos y, por qué no, a una vida privada más intensa.

Participaron del encuentro Javier López Maida, es Defensor General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en el Ministerio de Desarrollo Humano; Javier Rivera se desempeña en el Órgano Administrativo de la Dinaf (Dirección de Niñez y Adolescencia) en Guaymallén; Eleonora Lamm desarrolla un doctorado en Derecho en España; Norberto Godoy es Codefensor en los Tribunales de Familia; Eduardo Casado está al frente de la “gestión judicial asociada” de cuatro juzgados del fuero Civil y Cintia Gramari es abogada abocada a temas de Familia y quiebras.

También hablamos luego con las juezas de Familia: Elsa Galera, María Delicia Ruggeri y el conjuez Gabriel Díaz. Aunque hay muchos otros discípulos AKC: el conjuez Alberto Jury, las prosecretarias tutelares Nadia Torri y Federico Bruno, y también Marianella Ripa, Gabriela Pellegrini (que mandó su testimonio por escrito) y Mariel Molina.

- ¿La van a extrañar?

- (Un poco cada uno) Suponemos…

- ¿Pero en cuanto a su trabajo en la Corte…?

Javier Rivera (foto): "En realidad, ha dejado una obra bastante grande con su presencia a lo largo de estos años en la Corte. Y quienes creo que van a sentir el impacto son los miembros que toman decisiones en Corte".

En seco, Javier López Maida pone un freno al destino de una charla que se pone melancólica: "A ver…-amenaza, dice e indaga- en realidad vamos a tener más trabajo, ¿o no?"

De inmediato, se enciende un debate. "Sí", concluyen. "Se va a refugiar en la Universidad y en los 50 temas que tiene para volcarlos en libros", concluye Norberto Godoy, viendo venir una mayor exigencia de la magistrado hacia sus discípulos.

La formación de discípulos

Es que el grupo nació, precisamente, de la provocación y el impulso que Kemelmajer le dio a un montón de alumnos en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cuyo.

"Fue entre 2004 y 2005, cuando comenzamos a trabajar en un proyecto dentro de la Universidad para acercal el Derecho hasta lugares a los que nunca llega", cuenta López Maida.

Eleonora Lamm (foto), mientras contesta un SMS que, precisamente, le envía Kemelmajer, completa la idea primigenia que los reunió: "Ella nos inculcó un concepto que maneja con claridad y es que como éramos alumnos de una universidad pública, debíamos volver sobre la comunidad para devolverle lo que nos da".

Como docente, guió el proyecto y, según afirmaron en conjunto, los empujó "a estudiar más, a informarse más y a escribir todo". Eduardo Casado indicó que "de inmediato nos pusimos a trabajar en temas vinculados al fuero de Familia y a trabajar en barrios necesitados en dos temas centrales: protección de la vivienda familiar y relación de concubinato, despejando dudas y asesorándolos".

"El grupo se fue haciendo grande y fuerte", acota Cintia Gramari hasta conformar "la última generación" de discípulos, ya que, admiten, "hay generaciones anteriores que han venido trabajando con ella en muchos ámbitos de la Justicia, pero principalmente desde Familia".

¿Kemelmajer a la política?

 

Foto: Gabriel Díaz, Elsa Galera y María Delicia Ruggeri.

Otro grupo de discípulos nos recibió en un despacho de los Tribunales de Familia. Allí, le rinden culto a Aída Kemelmajer ya que, se afirma, “ha sido la gran impulsora” del desarrollo de este fuero.

Allí, los jueces y compañeros de cátedra en la UNCuyo de la magistrado María Delicia Ruggeri, Elsa Galera y Gabriel Díaz se disponen a repasar la era K de la Corte mendocina. Y surge, al promediar la charla, una pregunta que generó un corto pero buen debate. “¿Se incorporará Kemelmajer a la política ahora que no tendrá las presiones de su trabajo en la Justicia?”, lanzamos.

Para Elsa Galera, "estaría bueno que así fuera…pero no creo". El resto se mira, con cara de duda. Hasta la llegada de esta pregunta, el diálogo había transitado por rumbos académicos y tribunalicios. Ruggeri no dudó a la hora de acotar una característica de la mujer en cuestión: "Es una mujer muy política, pero hábil políticamente en su trabajo en la Corte". A lo que Galera agregó: "…Y es muy moderna en su pensamiento…no estaría mal…así como cambió muchas cosas en la Justicia tal vez sea la hora de que lo haga en la política".

Un aire de "no sé", sin embargo, giró permanentemente en el ambiente. No están del todo convencidos de un futuro político de AKC, a quien ven escribiendo libros, asistiendo a congresos y exigiéndoles a sus compañeros de cátedra más trabajo. Pero la idea quedó sembrada junto con una invitación que llegó al diario al mismo tiempo en que se hacía esta nota: la agrupación radical Franja Morada tendrá a Kemelmajer como disertante en un encuentro, este lunes, en la Facultad de Derecho. Allí, la jurista hablará sobre "Derecho a la interrupción del embarazo", uno de los temas en los que abrió caminos en una Mendoza que, hasta entonces, había permanecido silenciosa.

Quién remplazará a AKC en la Corte

No deciden ni su opinión es consultada. Pero la descendencia jurídica de Kemelmajer tiene opinión sobre cómo debería ser su sucesor, aunque, en general, prefieren que sea "sucesora".

Los tres jueces del segundo encuentro de MDZ coinciden en que lo que debe primar a la hora de elegirlo/a tiene que ser su capacidad, "por encima de cualquier otra cosa".

"Aspiro a que sea un civilista", señala, como única opinión, la jueza Galera. "Es que también se va (Fernando) Romano y la Sala Civil se queda sin miembros", explica.

- ¿Y quién “no” quisieran que fuera?

Galera: "Por la negativa, diría que no tendría que ser un miembro que haga a la Corte un órgano cerrado".

Ruggeri: "Yo pediría que no involucionemos. Con eso, ya es bastante".

Díaz: "Una Kemelmajer es irrepetible, pero es un buen parámetro para tener en cuenta".

- ¿Qué tal si imponen a un político?

Para Gabriel Díaz "no es necesario que el nuevo miembro de la Corte provenga desde el interior del ámbito judicial", mientras que Ruggeri aporta que "no importaría que impusieran a un dirigente político, siempre y cuando le dé el piné para ejercer el cargo".

De todos modos, resaltaron un punto central que caracteriza a "La tía", tal como en privado (y probablemente sin que ella misma lo sepa, hasta ahora) llaman a Kemelmajer: "Ella escribe sus propias sentencias y lo hace de una manera pedagógica. Cada una es un tratado de cada tema que aborda", señala Galera. (NDR: Esta es una observación válida dado que hoy se habla en los Tribunales de un "imperio de los relatores" apuntando a los funcionarios judiciales que están equiparados a jueces de cámara y que son los redactores de las sentencias que luego leen y firman la mayoría de los jueces de la Corte)

La jueza Galera agrega sobre el mismo tema: "Le pone tanta claridad a temas complejos que parece tener una capacidad especial para traducir cosas que parecieran escritos en chino".

- ¿Hay alguien más en la Corte con estas características, piensan que algún otro miembro se ha abocado a guiar a estudiantes desde la Universidad hasta contar con “discípulos”, como son ustedes”.

Responden todos y responden lo mismo: "Sí, claro, cada uno con sus características". Y coinciden en dos nombres: Alejandro Pérez Hualde por su actividad académica y Jorge Nanclares, como impulsor de debates y la formación de los operadores judiciales, dentro del sistema.

En la otra reunión, surgen ideas similares. Los "jóvenes AKC" en tanto, se animal a ir un poco más allá.

- ¿Mendoza se bancaría, por ejemplo, que se elija a un sucesor abiertamente gay, o perteneciente a alguna “minoría”?

Se miran entre todos y Eduardo Casado (foto)

es quien señala que "ese no debería ser un elemento de análisis ni a tener en cuenta a la hora de elegirlo". Y Cintia Gramari completa, espontánea: "¡Estamos en el 2010!".

Insistimos en un punto ya consultado con los otros jueces: ¿Quién debe sucederla en el cargo?

"Una mujer”, responde Norberto Godoy y adosa condiciones: "civilista, que provenga del ámbito académico si es posible".

Gramari (foto) expresa entonces que "compadezco a la persona que la suceda".

- ¿Por qué?

- Por la presión de ocupar su lugar. La van a estar observando permanentemente-responde la abogada.

Dos nombres surgen a la hora de darle identidad a esa sucesión: las actuales juezas Graciela Mastrascusa y Susana Puertas.

La justicia, la Corte y la gente

- ¿Creen que la Justicia está cerca de la gente?

Norberto Godoy (foto): “Yo creo que en algunos temas, la justicia ha llegado a interpretar lo que la gente necesita, pero falta mucho”.

- ¿Y la Corte?

Javier López Maida: “No debe estar en una torre de marfil. Al ser un órgano político debe tener un perfil político.

- ¿En qué temas creen que se acercó a la gente?

Javier López Maida: "En algunos fallos, sí. Por ejemplo en el tema del aborto. Allí, precisamente la intervención de la doctora Kemelmajer legitimó quiénes pueden intervenir en esos casos y evitar así que se judicialicen cosas que no tienen por qué terminar en el despacho de un juez".

En este punto, intervienen Casado, Lamm y Rivera. Abundan sobre el particular y señalan que el mejor aporte que la Justicia le puede hacer a la gente es "dejar en claro que hay temas que les corresponden a otros poderes".

- ¿Pero los jueces, están cerca de la sociedad?

"Hay algunos que sí y otros que no", responde López Maida y agrega: "eso lo podemos ver en sus sentencias. Hay algunos que plasman su visión de 30 o 40 años encerrados en sus despachos sin actualizarse y sin mirar por la ventana siquiera, qué es lo que pasa afuera y en qué cambió la sociedad, más allá de la letra dura del derecho. No ven la renovación".

"En este punto –se mete Casado- Kemelmajer ha demostrado tener un contacto con la realidad. No hay nadie  que esté más actualizada que ella, por sus viajes, por sus estudios, por sus contactos y sabe mirar con otros ojos una sentencia cada vez que tiene que prepararla".

En tanto, Godoy apunta que "un dato no menor es que cada vez que Kemelmajer aborda un tema, ya sea estrictamente jurídico o académico, tanto como en cuestiones que hacen, por ejemplo, al funcionamiento del juzgado o del fuero de Familia, nos pide un elemento extra: 'qué dice la gente, qué opinan los que van al juzgado', más allá de lo que nosotros podamos pensar o creer".

La renovación judicial

Se va Kemelmajer, la única mujer de la Corte en 24 años. Se irá otro miembro, Fernando Romano y la pregunta que surge es si, más allá de estas dos vacantes la justicia realmente se ha renovado en sus cuadros en Mendoza.

Para López Maida, "se está empezando", pero Godoy acota que "hay jueces que han ganado concursos y que todavía no pueden hacerse". Mientras que Casado no tiene dudas: "Quien esté en edad de jubilarse, debe hacerlo".

Rivera tomó a Kemelmajer como ejemplo y, levantándola como estandarte, dijo que "ella podría seguir en la Corte, por ejemplo, hasta la edad que tiene el ministro de la Corte nacional Carlos Fayt (90 años). Pero deben saber cuándo dar un paso al costado".

Citándola, Godoy señaló que "ella piensa que más allá de lo que la jurisprudencia permite, si cualquier persona tiene una edad determinada para retirarse, ¿por qué no deberían tenerla también los jueces?".

No obstante, Rivera abre una ventana a un tema que no tiene respuesta: "La verdad es que no todo debe ser juventud y renovación. Y un tema importante –acota- es que no hay un ámbito en Mendoza para aquellos que acreditan experiencia, que se van retirando y desde donde podrían hacer un aporte importante".

"Por ejemplo –se prende Godoy- los conjueces no deberían surgir desde los abogados litigantes, sino desde los abogados jubilados… Pero para todo esto habría que modificar varias normas", frena su entusiasmo.

Jueza, líder, compañera y amiga

Todos coinciden en que Aída Kemelmajer de Carlucci es "irremplazable". No lo afirman desde su posición de "herederos" de sus conocimientos, sino como parte de un ámbito en el que, además de esfuerzo, estudio y admiración hay afecto.

Afirmaciones del orden de “siempre pregunta por el estado de salud de algún familiar que está enfermo”, “no se olvida de cuestiones personales y nos acompaña en momentos difíciles”, "viaja a los congresos en las mismas Traffic en la que vamos un montón junto con estudiantes, pudiendo hacerlo con mayor comodidad" y hasta "para con nosotros a comer sánguches de jamón en Pareditas, cada vez que viajamos al sur" estuvieron a la orden del día.

Por eso, fueron muchos los adjetivos positivos que lanzaron hacia Kemelmajer, AKC o, simplemente, "La tía". Las descripciones que surgieron desde sus compañeros de cátedra, cierran el encuentro de MDZ con sus "viudos" y por cierto, presionan a quienes deben decidir a su sucesor y condicionan a quien resulte elegido.

"Desde nuestra experiencia como jueces de Familia –da cuenta Elsa Galera-  ella fue una facilitadota de nuestra vocación por prestar este servicio y está claro sin su respaldo, sin su

apoyo a las iniciativas, nada hubiese sido igual".

- ¿Es ella la que lidera y ustedes acompañan o es una catalizadora de ideas que aporta mucha gente?

María Delicia Ruggeri (foto): "Es ambas cosas, una impulsora y una catalizadora. Genera siempre el espacio necesario para desarrollar las ideas. 'Escríbanlo' dice automáticamente y te obliga a meterte de cabeza en un proyecto. Es quien dentro de la Corte siempre se autoindica como 'la madre del fuero de Familia',y lo es".