Perlitas que quedaron con el triunfo de la UCR

El ministro de Jaque que fue plantado por Víctor Fayad. Los candidatos que se acercaron a saludar al Comité provincia. El radical que impugnó, pero después celebró. El pedido de disculpas del candidato del PJ. Y el personaje popular que también le dio una mano al Viti.

Las bolestas fueron las grandes protagonistas. Foto: MDZ
Las bolestas fueron las grandes protagonistas. Foto: MDZ

"A ver si gano algo". Luego de celebrar en su señorial casa de avenida Sarmiento, el candidato Guillermo Mosso y el senador provincial Carlos Aguinaga también se arrimaron al Comité Provincia de la UCR, en otro ejemplo de correción política. Aguinaga no ocultó su alegría por el triunfo -después de los reveses que el PD ha experimentado en los últimos años- y hasta se animó a bromear, en el patio de la vieja casona radical, rodeado de correligionarios: "Vine porque a ver si alguna vez puedo ganar algo".

Primero impugnó, luego festejó. Aunque fue uno de los impulsores de la interna que los radicales vivieron, a partir de las impugnaciones que presentó a la Justicia electoral, finalmente terminó abrazándose y saltando junto a los ganadores. Hablamos de Jorge “Puma” Molina (foto abajo), ex presidente del Concejo Deliberante de Capital, que presentó una impugnación a la lista de los candidatos de Fayad en febrero por considerar que el oficialismo era “avasallante y prepotente” ya que, según él, no se incluyó a la minoría y porque llevaron candidatos de otro color político, como Juan Carlos Membrives, del ARI. Pero a pesar de haber colaborado con la judicialización de la interna, hoy llamó la atención cuando se lo vio en primera fila, escuchando atentamente el discurso del alcalde capitalino. Y hasta se abrazó con los candidatos.


"Vos no tenés la culpa". Ese fue el clima que se vivió dentro del bunker del PJ por la derrota electoral de Capital y quienes reflejaron el sentimiento fueron Mario Adaro y Sebastián Godoy Lemos. Como se sabe, hasta no hace mucho Godoy Lemos era hombre de confianza del ministro de Gobierno, puesto que ocupaba la Subsecretaría de Justicia. Ahora, tras la derrota, dice que no volverá a la gestión de Jaque -una de las sospechas de ciertos sectores peronistas es que Jaque jugaba más a favor de Fayad, lo que se vio en la última semana, con dos inauguraciones en menos de 48 horas- y que retornará a su anterior puesto de trabajo y a dar clases. Al llegar su ex jefe, ese sentimiento se profundizó cuando Godoy Lemos se abrazó con el ministro de Gobierno, y le confesó, como un padre a su hijo: "Lo siento". A lo que Adaro contestó "No, no, por favor. Vos no tenes la culpa".

Que no falte la Marcha Peronista. Es un clásico en las reuniones del PJ que sus militantes entonen la histórica canción grabada por el no menos histórico Hugo del Carril. Para incentivarse, mientras conocían los aplastantes resultados que los relegaban a un quinto puesto, los justicialistas que apoyaron a Sebastián Godoy Lemos, la entonaron apenas apareció en el búnker el ex subsecreatario de Justicia, algunos, con lágrimas en los ojos.

No lloren, no lloren: Tanta era la congoja y tristeza que se vivió en el búnker del PJ cuando apareció Sebastián Godoy Lemos a reconocer la derrota, que tuvo que pedir en varias oportunidades: "no lloren, no lloren". Pero a él mismo se lo notaba demacrado, así es que, a pesar de que trató de ponerle buena onda a la pérdida  electoral no pudo remontar el malestar que se profundizó con las acusaciones de Guillermo Pereyra. 



¡Un pañuelo por favor! El concejal electo, Guillermo Mosso, se emocionó en varias oportunidades. Cada vez que le hacían una entrevista, dedicaba el triunfo a su padre. Por eso, en una de las tantas entrevistas que le hicieron, pidió un pañuelo que muy gentilmente le acercó un militante del PD.

La amansadora del Viti. El ministro Mario Adaro, el diputado nacional Guillermo Pereyra y el candidato a concejal del PJ, Sebastián Godoy Lemos, dieron un ejemplo de civilidad democrática. Tras conocer los resultados, los referentes peronistas se acercaron hasta calle Alem, donde la alegría era exultante. Esperaron unos minutos afuera, mientras en el interior de la tradicional casona Víctor Fayad terminaba de dar su discurso de victoria ante los militantes radicales. Luego, los hicieron pasar a la sala de presidencia, donde fueron gentilmente atendidos por la diputada nacional Mariana Jury, compañera de Pereyra en el Congreso nacional, que brindó unas botellas de agua mineral bien frías porque el calor era insportable. Allí, mientras eran atentamente observados por los rostos de Yrigoyen, Illia y Alfonsín, entre otros íconos radicales, esperaron. Atendieron a la prensa. Y esperaron. Pero el Viti no aparecía. todavía se encontraba sobre el escenario improvisado en la calle y atendía las requisitorias de Canal 9, en vivo y en directo. Así, y a pesar de las gestiones de Jury y de César Biffi, decidieron marcharse, a pesar del correcto gesto. Eso sí. Algunas palabras cruzaron Adaro y Biffi antes de marcharse. ¿Qué se habrán dicho? Algunos gestos no eran de los mejores.

El loco también le dio una mano. Nunca se sabe cómo se entera, pero él siempre está firme ahí, en las marchas gremiales al frente de las movilizaciones o en los actos partidarios. El popular y siempre bien querido "Loco Juan" también se dio una vuelta por el comité provincial de la UCR, con su habitual cuaderno en el que anota vaya uno a saber qué cosas en qué idioma. Eso si: no se privó y también ligó el merchandising radical preparado para la ocasión y hasta se animó a pedirle una entrevista a la cronista de MDZ, Liliana Hidalgo. Así, el Loco Juan celebró el triunfo, ataviado con una remera blanca con la leyenda de la UCR.

Producción: Maxi Quinteros, Liliana Hidalgo y Soledad Blat