Si bien la comisión parlamentaria aconsejó la remoción de Redrado por dos votos a uno, tal como quería el Gobierno porque se había opuesto a usar las reservas del BCRA para pagar la deuda, el documento no es favorable al Gobierno, según pudo saber anoche LA NACION.
Y es por ello que la Presidenta resolvió tomarse unas horas para decidir qué pasos seguir y cómo fundamentar un eventual decreto de remoción.
Ocurre que el dictamen de la comisión parlamentaria resultó lapidario para Redrado por su anterior gestión y para todo el actual directorio del Central, de mayoría kirchnerista, que sigue en funciones con el aval del Gobierno. Más aún, se recomienda una profunda investigación de la actual conducción del BCRA.
Según confiaron a LA NACION fuentes oficiales, Cristina Kirchner tenía previsto firmar la destitución apenas recibiera el consejo de la comisión del Congreso. Si bien no la firmó, eso podría ocurrir durante el día de hoy. Esta mañana, a las 11.30, hablará en un acto en la Casa Rosada y podría referirse al asunto.
A última hora de anoche, un vocero de la Presidenta dio un escueto parte ante los periodistas: "La Presidenta ha recibido la documentación con el consejo del Congreso. No vamos a informar nada más".
Los intentos para obtener más información oficial resultó infructuosa. "El documento es secreto por ley", se atajaban esos voceros.
En tanto, la Presidenta firmó otro decreto: la designación de Sergio Chodos como vicesuperintendente de Entidades Financieras.
Formalidad
En rigor, la suscripción de la remoción sería una mera formalidad. Es que Redrado ya había renunciado el viernes pasado tras la larga crisis institucional originada cuando éste se opuso al decreto de necesidad y urgencia (DNU) 2010/09, por el cual la Casa Rosada dispuso el uso de 6559 millones de dólares de las reservas del BCRA para garantizar el pago de la deuda durante este año.
La comisión bicameral del Congreso, que debió intervenir luego de que la Justicia rechazó la remoción de Redrado por el DNU 18/10 de la Presidenta, se pronunció anoche y envió su dictamen al Poder Ejecutivo a través del secretario administrativo, Juan Estrada, que llegó a la Casa Rosada pasadas las 21.
Los dos votos en favor de la remoción de Rederado fueron del vicepresidente Julio Cobos y del diputado kirchnerista, Gustavo Marconato. Cerca de Cobos aclararon que el vicepresidente "pidió la remoción de Redrado no por bloquear el DNU 2010, sino por causas anteriores".
Marconato, incondicional de la Presidenta, sostuvo el argumento oficial de que Redrado incumplió con sus deberes de funcionario al no poner en marcha el uso de las reservas.
En cambio, el diputado de la Coalición Cívica Alfonso Prat-Gay rechazó la remoción de Redrado, con lo cual tomó distancia de Cobos y de la Casa Rosada. Ex presidente del BCRA, antecesor de Redrado, y mano derecha de Elisa Carrió, Prat-Gay rechazó las razones por las cuales Cristina Kirchner destituyó a Redrado.
No obstante, fue extremadamente crítico de la gestión anterior de Redrado, y pidió que se profundizara una investigación sobre su política monetaria y cambiaria y su responsabilidad respecto de la inflación y la tolerancia a los índices del Indec.
Además, Prat-Gay recomendó investigar supuestas irregularidades del actual directorio del Central y de su nuevo presidente, Miguel Pesce. Carrió presentará mañana ante la comisión bicameral otro pedido de investigación y ayer fue durísima con Cobos: "Estoy orgullosa de la Coalición por haber votado en contra de la remoción. Cobos votó a favor del Gobierno, porque Pesce, que es su aliado, queda al frente del Central".
Hoy se hará efectivo el despido de Redrado
La mandataria recibió anoche el consejo de la comisión bicameral del Congreso que recomendó la remoción de Martín Redrado como presidente del Banco Central (BCRA), pero postergó su decisión de firmar un decreto para formalizar su destitución. Redrado había renunciado el viernes pasado en forma indeclinable.