Cristina espera el llamado de Hillary

No hubo contactos de la Cancillería con la embajada de los Estados Unidos. Si bien circuló la versión de una llamada de Clinton a la Presidenta, esto fue desmentido en fuentes diplomáticas. La mandataria argentina ordenó no desatar un conflicto directo con Estados Unidos. Ya se realizan diversas gestiones de último momento ante los gobiernos de Evo en Bolivia y Chávez en Venezuela.

Las revelaciones de WikiLeaks siguen causando estupor en el gobierno de Cristina Kirchner, pero la Presidenta ordenó a sus ministros no hacer comentarios públicos al respecto y esperará la llamada de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, para escuchar sus explicaciones. En cualquier caso, la decisión de la Casa Rosada es no desatar un conflicto diplomático con los Estados Unidos.

Sin embargo, el contenido de los cables secretos de la diplomacia de Washington obligó al canciller Héctor Timerman a establecer por orden presidencial frenéticos contactos con Bolivia, Venezuela y Ecuador. Quería aclarar filtraciones que dejaban a la Presidenta en un doble juego diplomático entre esos países y los EE.UU.

"El más enojado fue el presidente boliviano, Evo Morales. Se hicieron todas las aclaraciones y el malestar se aplacó", confió a La Nacion una alta fuente oficial. Con Venezuela y con Ecuador el cortocircuito se solucionó rápidamente, por ahora.

No hubo contactos de la Cancillería con la embajada de los Estados Unidos. Si bien circuló la versión de una llamada de Clinton a la Presidenta, esto fue desmentido en fuentes diplomáticas.
La Presidenta sigue al minuto el contenido de las infidencias que se van ventilando de WikiLeaks para saber qué políticas o decisiones adoptar. "No conviene entrar ahora en un conflicto diplomático con Estados Unidos; la relación está muy bien", confió a este diario un miembro del entorno de la Presidenta.

"Vamos a esperar los pasos del gobierno de Barack Obama. No podemos acusarlo de nada, porque es el Estado norteamericano mismo el que responsabiliza a WikiLeaks. Aceptaremos sus argumentos y disculpas", confió el informante oficial.

La Presidenta, señaló otra fuente, "quiere privilegiar la relación bilateral con EE.UU. Y ahora quiere cerrar conflictos; no abrirlos".

La Casa Rosada espera una llamada de Hillary Clinton, jefa de la diplomacia norteamericana, para escuchar las explicaciones y eventuales disculpas. La embajada de los Estados Unidos confirmó a La Nacion que esa llamada se podría producir en el corto plazo.

Clinton lamentaría la situación, responsabilizaría a WikiLeaks; subrayaría que el gobierno de los Estados Unidos no tuvo responsabilidad en la filtración y que los contenidos no expresan el pensamiento oficial de la diplomacia oficial de los Estados Unidos.

La Presidenta reiteró ayer a sus ministros: "Nadie habla del tema". En dos actos oficiales, uno en San Juan y otro en la Capital Federal, no se refirió al escándalo.

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