El ex presidente Néstor Kirchner era desconfiado, y todo lo manejaba él, así amasó la fortuna que incluye, entre otras cosas, dos lujosos hoteles, una treintena de inmuebles y más de 20 millones de pesos en depósitos.
Tras su muerte el capital compuesto por 55 millones de pesos y socios que se hicieron millonarios gracias a él. Pero la pregunta es ¿ quién va a administrar el patrimonio de la familia?. Máximo Kichner, el hijo mayor de Néstor y Cristina, sería la respuesta adecuada.
El joven vivía en Santa Cruz y se dedicaba a los negocios inmobiliarios de la familia, pero desde la muerte de su padre se instaló en la Quinta de Olivos para estar cerca de su madre. “El va a seguir supervisando los negocios, porque hace mucho que está trabajando en esos temas”, es la conjetura de una fuente de su entorno. “En todo caso, si se queda en Buenos Aires, tiene gente que le puede reportar desde allá”, arriesga.
Los hombres de confianza de Máximo
Uno de ellos es Carlos Sancho, el hombre que reemplazó a Sergio Acevedo en la gobernación de Santa Cruz y que salió eyectado del cargo en 2007. La inmobiliaria tiene otro socio con más peso y que podría empezar a tallar fuerte en los negocios kirchneristas. Se trata de Osvaldo Sanfelice, un hombre que no necesitaba la autorización del hijo presidencial, porque hablaba con frecuencia con el padre. “Se reunía seguido con Néstor, iba a verlo cuando estaba en El Calafate y hasta viajó varias veces a Buenos Aires”, informa un político santacruceño. Kirchner lo había designado director de Rentas de Santa Cruz, un puesto vinculado al manejo de fondos.
El “Bochi” Sanfelice también ocupa un lugar importante porque figura como socio formal de Hotesur Sociedad Anónima, el hotel calafateño donde también aparece la sobrina presidencial Romina Mercado. Y además tiene vínculos comerciales con el empresario kirchnerista Cristóbal López: es empleado de Alcalis de la Patagonia, la única fábrica de carbonato de sodio del país.
Si Máximo se convierte en el gran administrador de los negocios familiares, Fernando Ulloa Igor podría pasar a tener más influencia. El ex cadete del estudio jurídico Kirchner, que hoy es dueño de un multimedios en tierras santacruceñas, tiene una relación casi de hermanos con el fundador de La Cámpora. Y siempre manejó el dinero del ex presidente, desde que iba a cobrarles a sus clientes del estudio hasta que recolectaba fondos para la campaña presidencial del año 2003. Tiene una gran desventaja: nunca le cayó bien a Cristina.
Lázaro Báez, en cambio, sí mantenía un buen vínculo con la Presidenta. Tenía una estrecha amistad con Kirchner, quien lo nombró gerente del banco provincial, luego le otorgó millones para obra pública en Santa Cruz y hasta compartieron la última cena.
Fuente Perfil.
Los millones de Néstor ahora en manos de Máximo
El joven heredero no estará solo, el “Bochi” Sanfelice también ocupa un lugar importante porque figura como socio formal e íntimo del ex presidente. Fernando Ulloa Igor, ex cadete de la familia y dueño del multimedios en Santa Cruz, podría pasar a tener más influencia.