La atención política estará otra vez en el Congreso. En particular en lo que ocurra en la Cámara de Diputados, donde el escandaloso final del debate sobre el presupuesto 2011, la semana pasada, reflotó viejos fantasmas de la política argentina.
¿Cuánto daño le hacen a la política episodios como los que se vivieron durante la madrugada del jueves? ¿Pueden los dirigentes políticos seguir tirando de la cuerda? ¿Se pueden lanzar denuncias al aire y luego no dar nombres? Quienes denunciaron públicamente en el recinto de Diputados haber recibido presiones tienen la obligación de dar los nombres y apellidos, porque sino contribuirán con su silencio al desprestigio de la política y ampliarán la brecha que los separa de la sociedad.
En principio, la comisión de Asuntos Constitucionales se reunirán pasado mañana para recibir las denuncias de presiones indebidas por parte del oficialismo. La diputada Elisa Carrió prometió no callar nada de lo que sabe, vio y escuchó esa madrugada. Si la operación fue tan burda como dejan trascender los legisladores involucrados, flaco favor le habrán hecho al gobierno de Cristina sus autores, sean ministros, diputados o mandaderos.
El miércoles debería haber un poco más de luz sobre este episodio. Será el mismo día en que el kirchnerismo quiere volver a debatir el proyecto de ley de presupuesto, aún cuando desde la oposición insisten en que para que vuelva al recinto primero debe discutirse en comisión, como fue resuelto la semana pasada.
Muchos serán los diputados que debatirán el miércoles con la música del casamiento de Mauricio Macri todavía en sus oídos. El jefe de Gobierno porteño se casará mañana con la empresaria del sector textil Juliana Awada y varios de los diputados del Pro involucrados en la sorpresiva pelea interna que colocó al bloque partidario al borde de la fractura estarán en la fiesta. Macri intentó cortar de cuajo ese pleito, pero todavía resuenan voces díscolas.
Leer más enLa Nación
Escándalos que dañan a la política
¿Cuánto daño le hacen a la política episodios como los que se vivieron durante la madrugada del jueves? ¿Pueden los dirigentes políticos seguir tirando de la cuerda? ¿Se pueden lanzar denuncias al aire y luego no dar nombres? Quienes denunciaron públicamente en el recinto de Diputados haber recibido presiones tienen la obligación de dar los nombres y apellidos.