Néstor… el presidente de los mil gestos

Hoy, desde mi lugar, recuerdo a Néstor Kirchner como un “loco lindo”, aquel que en cada oportunidad que tuve de fotografiarlo respondió con infinidad de gestos, muecas, algunas hasta sin sentido, que hacían mi trabajo mas fácil por así decirlo.

En este momento, se puede recordar aquel acto del 25 de mayo de 2007 en el Anfiteatro, la primera vez que la lente de mi cámara capturaría al Presidente. Cuando pero cuando apareció sobre el escenario, todo se transformó en un mundo interminable de imágenes. Mi ojo no captó jamás durante ese día algún gesto adusto o de enojo, como los que lo caracterizaron tiempo después.

Naturalmente, él ofrecía carisma. Su rostro se transformaba para hacer su contacto con la gente siempre de modo ameno.

Su falta de respeto al protocolo, calculado o no, espontánea o fabricada, nos dio muchas veces instantáneas. Lo vi reir, besar a las "linda nenas" de 70, saludar al mundo como si se tratara de una reina vendimial recién electa.

Hoy, en el día de su fallecimiento me encuentro repasando las carpetas de fotos y me apena saber que ya no nos dará esas imágenes únicas. Discutido, querido y odiado. Néstor dio a los fotógrafos razones para seguir gatillando.

El autor: Pachy Reynoso es editor de Fotografía de MDZ