A esta hora, cuando Néstor Kirchner no lleva aún dieciséis horas de muerto, cualquier conclusión parece apresurada. Sin embargo, no son pocos los que se están restregando las manos ante el futuro. “Si les faltaba un poco para llegar al 40 % en la primera vuelta, ya está… Cristina será reelecta” reflexionó un dirigente peronista en el Aeroparque Jorge Newbery, donde estuvo recolectando dirigentes del interior del país. El pensamiento no es ocioso. Sobre todo si se ve la impresionante movilización que se está armando en estos momentos en la Plaza de Mayo, el termómetro político del país a la hora de reflejar el estado de ánimo colectivo, aunque nunca unánime.
El gobernador bonaerense Daniel Scioli venía trepando en las encuestas. Ya medía, para presidente, diez puntos por encima del ex presidente Néstor Kirchner. Eso, y el mensaje que envió la semana pasada a la Casa Rosada diciendo “quiero ser” motivaron la dura reacción de Hugo Moyano, el líder de la CGT que salió a ratificar que los únicos candidatos posibles del oficialismo eran Néstor y la propia presidenta, Cristina Fernández, la viuda del poder y heredera de una pesada carga política.
“Es el hombre que define” dicen los peronistas con los que hemos alcanzado a tomar contacto antes de dirigirnos al centro de la ciudad, donde una multitud ya está velando a un Néstor Kirchner que aun no sale de su tierra natal, Santa Cruz, donde será sepultado.
“Cuando murió Menem Jr, su padre ganó la elección un año después. Y cuando murió Alfonsín, su hijo se benefició de su herencia política” dicen los mismos dirigentes, dispuestos a internarse en largas horas de duelo, militancia y sepelio.
¿Habrá un “efecto Kirchner” que se termine transformando en “Efecto Cristina”? Depende, en primera instancia, de ella. La Presidenta tiene dos opciones. La primera es la de languidecer en su gobierno y posicionar a un Scioli que cuenta con el apoyo de muchos gobernadores, dirigentes gremiales y -sobre todo- de muchos barones del Conurbano que sintieron el destrato del poder. También Francisco De Narváez y el propio Eduardo Duhalde observan con atención al ex motonauta, un político “hecho de amianto”, como dijo el presidente del PJ mendocino, Rubén Miranda, antes de subirse al avión rumbo a su segunda muerte de un líder (la anterior fue la de Perón, cuando el hoy intendente de Las Heras tenía 13 años). Scioli resiste –es buena la apreciación de Miranda- a todos los incendios.
Pero Cristina tiene una opción más: fortalecerse en su condición de presidenta capitalizando la simpatía colectiva que le significarán su viudez repentina y el desamparo político. ¿Hay algo que despierte más solidaridad en los argentinos, que una mujer-madre desvalida? Ya lo vimos hoy en las redes sociales y en los medios; la oposición jugó un papel mesurado y republicano. Lo que se esperaba de ellos. Y cientos de miles de “tweets” inundaron la red de microbloging apoyando a Cristina y a su familia. Es posible, aunque suene cruel y desangelado decirlo, que muchos argentinos sientan hacia la presidenta una corriente afectiva que hasta hoy a las diez de la mañana no existía. Así, el “efecto Néstor”, la sensación de que hay una mujer sola en el poder que necesita ser ayudada por todos, puede convertirse en el “Efecto Cristina” y ser ella la candidata de un peronismo, tal vez, unificado. No son pocos los operadores que a esta hora difícil están tendiendo puentes entre el Peronismo Federal y el kirchnerismo para responder y responderse la pregunta clave: ¿Hacia dónde va el país ahora? Intento vano a esta hora de la noche. ¿Habrá una corriente favorable a la presidenta, de manera de abrir una etapa política que produzca su reelección? Es posible.
Hay un contrapoder interno en el peronismo. Se llama Hugo Moyano, quien permaneció hoy reunido con varios dirigentes en la CGT aun después del cónclave del Consejo Directivo y de su discurso de apoyo. Un conocedor de la política nacional reflexionaba hoy para MDZ: “Kirchner era el apoyo político para Moyano, pero también su límite. A Moyano lo va a regular la propia realidad” dijo. “El propio PJ le va a decir a Moyano que sosiegue sus ambiciones. El líder que lo apoyaba, está muerto”. Curiosa paradoja de la relación entre el ex presidente y el líder camionero de la CGT.
Con Kirchner muere el antikirchnerismo también. “Se acabó el país de los tres tercios electorales” dijo hoy un alto dirigente de la oposición, que hasta anoche dibujaba en papel y lápiz un 2011 con el kirchnerismo, el Acuerdo Cívico y el Peronismo Federal. “Ahora puede haber un solo peronismo. Es malo para nosotros, pero tal vez sea bueno para el país” pensó.
Habrá que ver. Esta mañana se murió Néstor Kirchner. Pueden haber acabado un modelo y un modo de hacer política. Ahora, el “Efecto Cristina” puede prolongar el kirchnerismo más allá de su líder, o decretar su muerte política dentro de un año. Hoy, a esta hora, depende de ella y de cuánto decida extender el duelo personal.
(*) El autor es director periodístico de MDZ Online