Ahí va queriendo, Compañero Jefe

La columna de opinión política a través del humor de Alejandro Borensztein en Clarín. Imperdible válvula de escape de la realidad argentina, en tono gracioso, pero con una fuerte.

Así me gusta, Jefe. Después de meses de tempestades y zozobra, sospecho que ha pegado un golpe de timón hacia un nuevo rumbo del kirchnerismo (superador, como siempre). Sus declaraciones del lunes pasado diciendo que venía en nombre del amor, y que no tiene ni una gota de odio ni de rencor, me emocionaron. No le conocía esa veta. ¡Ese es mi pollo! Por fin un gesto que demuestra que estamos en la búsqueda del éxito, y no en aquella vocación autodestructiva que nos alejaba, día a día, del eterno sueño dorado.

O mejor dicho, rosado.

Hacía meses que le venía diciendo que no seamos giles, que la gente no quiere bardo, que la oposición viene con un discurso más amigable, que paremos con el verso de la gran batalla, la victoria, los enemigos y toda esa sarasa , y sin embargo ustedes seguían con la política de levantarse a la mañana y pelearse con todos los tipos que se niegan a decir “Buenos días queridos kirchneristas… durmieron bien?” . Yo entiendo que la humanidad no nos comprende. Pero expliquémoselas por las buenas. A veces uno los ve a ustedes y se pregunta: ¿cómo puede ser que estos tipos estén todo el día de culo? Afortunadamente, sus palabras recientes me dieron la impresión que está pegando el volantazo. No fue el único dato. También ayudó el hecho de mandarlo a Boudou a pedir disculpas a la DAIA. Creo que también debería haberse disculpado con los dos periodistas insultados, pero igual fue muy valioso: no todos los días tenemos la chance de ver un kirchnerista pidiendo perdón . Soy positivo y veo el vaso medio lleno.

No te perdás lo que sigue. hacé clic aquí.