Varios meses después de que se advirtiera que el "nuevo" edificio de la Cámara de Diputados de la provincia sufría numerosos inconvenientes que hacían practicamente imposible su utilización, el tema volvió a surgir.
Es que ahora, los baños que utilizan legisladores y sus empleados no tienen agua. No se trata de una campaña de ahorro: no funciona el servicio por problemas estructurales del edificio.
Sin embargo, sigue habilitado, a pesar de la gravedad de la situación y de las potenciales consecuencias sanitarias.