El jefe del bloque de diputados Peronismo Federal, Felipe Solá, tomó distancia de sus aliados electorales Mauricio Macri y Francisco de Narváez y negó que el vicepresidente Julio Cobos deba renunciar.
Solá dijo tener "respeto" por Macri, pero afirmó que el jefe de Gobierno porteño tiene una visión de país muy "tecnocrática" y diferente de la suya.
"Mi país no es el mismo. Tiene una visión muy tecnocrática, hace muchos años que le falta política", señaló Solá en una entrevista con un matutino porteño.
También se desmarcó de De Narváez, la tercera pata de la alianza Unión PRO con que los tres ganaron las elecciones legislativas en la Provincia y la Ciudad el año pasado, y aseguró que "quiere ser candidato a presidente" pero no puede porque "es extranjero".
"Creo que no puede, la Constitución es clara , es extranjero y sus padres también", indicó el diputado en alusión a De Narváez, nacido en Colombia, aunque afirmó que tiene "derecho a pelearlo".
Por otra parte, el líder del bloque de peronistas disidentes de la Cámara baja consideró que Cobos "no es una amenaza" y por lo tanto no debe renunciar a su cargo.
En este sentido, el ex gobernador bonaerense aseguró que algunos de los argumentos contra el vicepresidente, como "la menesunda de la conspiración" o el hecho de que la presidenta Cristina Kirchner "no pudo viajar a China" son "para la gilada".
Además, Solá disparó contra el ex presidente y actual diputado Néstor Kirchner, quien según dijo "empezó a actuar como un comanche herido, con astucia pero sin grandeza", y lo calificó como "un político muy importante que está en decadencia".
"Ya no se ve un Gobierno que trata de gobernar para todos sino un grupo juramentado para defenderse", criticó Solá en referencia a la situación de la administración nacional, al tiempo que advirtió que "la idea de Kirchner de que son ellos o la restauración conservadora es de un fundamentalismo muy fuerte".
Solá se diferenció de Macri y De Narváez
Además, el diputado opositor disparó contra el ex presidente y actual diputado Néstor Kirchner, quien según dijo "empezó a actuar como un comanche herido, con astucia pero sin grandeza", y lo calificó como "un político muy importante que está en decadencia".