Ante los legisladores, rindió todos los números para justificar la aplicación de la ley de emergencia en seguridad. Y hasta deslizó una mínima afirmación: "Hay una tendencia en baja del delito". Sin embargo, a la hora de justificar semejante apreciación, el ministro Carlos Ciurca se excusó de dar mayores precisiones, aunque al final reconoció que "la seguridad está mal".
El ministro Ciurca acudió una vez más a la Legislatura para rendir cuentas sobre la aplicación de la ley de emergencia en seguridad, que se instrumentó desde enero de 2008 hasta el 31 de agosto de 2009, y en la que se gastaron -en total- alrededor de 145 millones de pesos para pertrechar a la policía con nuevos equipos: patrullas, armas, municiones, chalecos antibala, radares para el control de la velocidad, alcoholímetros, respuestos, cámaras de video, caballos, perros, en una larga lista de adquisiciones que servirán para que los uniformados no estén desarmados en su labor cotidiana.
En ese sentido, el funcionario señaló que se ha ejecutado el 94 por ciento de los fondos destinados a través de la ley 7.836 -y su prórroga, la 7.987-, cumpliendo con uno de los objetivos que había trazado en su gestión: la de acortar los plazos de licitación por medio de la compra directa, con el fin de ahorrar recursos que, sin la ley como herramienta, encarecían y atrasaban los procesos de adquisición de equipos para la fuerza policial.
Pero a pesar de los detalles que Ciurca brindó a la Comisión Bicameral de Seguridad, el dato de la baja en el delito fue al pasar, casi un desliz, aunque sí dejó la información a los legisladores pero se excusó de profundizar el dato ante los periodistas.
"Hay datos concretos que indican una tendencia en baja a través del registro de denuncias que tiene la policía", señaló Ciurca.
"No vamos a discutir estadísticas porque nos parece una falta de respeto", se limitó a responder el ministro a pesar de la requisitoria periodística.
Sin embargo, a pesar de la señal alentadora que no quiso descifrar, el ministro de Seguridad reconoció a continuación que el panorama en la provincia dista mucho de ser el ideal.
"La seguridad está mal. El análisis es que existe violencia desmedida", afirmó, para retomar uno de los argumentos de su gestión a la hora de explicar homicidios: "Una violencia inusitada que antes terminaba en riña, ahora termina en homicidios", para dar cuenta de que tales hechos policiales se dan, en un buen número, entre conocidos.
A pesar de sus reservas, uno de los proyectos que busca consensuar con la Suprema Corte de Justicia es la creación de un registro único de delitos, que permita unificar el sistema y los criterios de recolección de la información.
Definiciones sobre la seguridad en Mendoza
- Taxis que evaden: "Sigue habiendo mucha evasión en los 18 puestos policiales de control de taxis", sostuvo Ciurca. Para ejemplificar: en Agosto, 16 mil taxis y remises fueron controlados, en tanto que otros 17 mil desistieron de realizar este control que favorece la seguridad de los choferes. A pesar de la diferencia en contra, Ciurca aclaró que el número está en baja respecto del año pasado.
- Gendarmería: "Se mantendrá por tiempo indeterminado. El 31 de julio se produjo el recambio de unidades. Son 250 efectivos apostados en la provincia.
- Cámaras en los taxis: Ya funcionan 120 cámaras de video en los vehículos financiadas por Aprotam, la cámara que nuclea a los dueños de los taxis. Son seguidos por un centro de monitoreo.
- Cóndor: próximamente Ciurca inaugurará las nuevas instalaciones de la base aérea de la policía. Se ha recuperado la pista de aviación y se han ahorrado más de 400 mil pesos al año ya que no se alquilan más los hangares del aeropuerto Gabrielli.
- Llame ya: la línea telefónica de denuncias, 911, recibe un promedio de 8,02 llamadas por minuto, según explicaron los funcionarios de Seguridad a los legisladores. De éstas, 3,7 son falsas y 1,07 son sucesos reales de delitos. Sin embargo, también aclararon que de 11 mil llamados diarios, hoy se producen 5.500 que son falsas. Esto implica una reducción en un 55 por ciento respecto de 2009, cuando las mismas pasaban el 70 por ciento. Las denuncias a la Justicia dieron sus frutos y hasta se condenó a una persona, recluyéndola en el Hospital Carlos Pereyra por sus alteraciones respecto de la línea pública.
- Huellas: han cargado 45 mil huellas dactilares en el sistema. Según Ciurca, cuando asumieron apenas había unas 9 mil huellas registradas.
- Radares: se compraron 4 radares para el control de la velocidad y, a diferencia de otra gestión, en este caso se tomaron el trabajo de homologarlos. Cada equipo costó alrededor de 170 mil pesos, sumando un aproximado total de 800 mil pesos.
- Servicios: según el ministro, ha disminuido -no pudo precisar una cifra porcentual- la cantidad de personal que realiza servicios extraordinarios. Pero hay un aumento de cupos de recargo.
- Sin parar: "Hay 158 patrullas que no dejan de patrullar las 24 horas del día", sostuvo el ministro. Sumarán este año unos 1 mil efectivos más que saldrán del Instituto de Seguridad Pública, contra unos 600 retiros.