La Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), el órgano estatal encargado de controlar el desempeño de las casi 300 obras sociales sindicales, tiene numerosas deficiencias de funcionamiento y no hace controles efectivos de las prestaciones que deben dar las organizaciones gremiales.
Así surge de los tres últimos informes de la Sindicatura General de la Nación (Sigen) sobre el organismo, que abarcan desde mediados del gobierno de Néstor Kirchner hasta el principio del de su esposa. Durante casi todo ese tiempo dirigió la SSS Héctor Capaccioli, uno de los recaudadores de la campaña presidencial del kirchnerismo de 2007. Las irregularidades, sin embargo, continúan hasta el presente, según dijeron a La Nacion fuentes de la Sigen.
En aquel período (2005-2007) se habría registrado la mayoría de los casos de adulteración de medicamentos, según la investigación del juez federal Norberto Oyarbide. El expediente complica a varias obras sociales, en especial a la del gremio de los bancarios, intervenida la semana pasada por el Gobierno a pedido de la Justicia. El líder del sindicato, Juan José Zanola, y Capaccioli están imputados en la causa judicial y serán citados a declarar, según anticipó el magistrado.
Las anomalías detectadas por la Sigen abarcan todas las áreas de la SSS, pero se centran en las gerencias de Control Prestacional y la de Servicios al Beneficiario, las más vinculadas al funcionamiento de las obras sociales sindicales.
Alcanzan también a la de Control Económico Financiero, la que ocupó el actual titular de la SSS, Ricardo Bellagio. El funcionario había sido desplazado de la gerencia durante la gestión de Graciela Ocaña en el Ministerio de Salud, pero llegó a la cima del organismo después de que ella renunció a su cargo, distanciada del matrimonio Kirchner.
Ausencia de sanciones a las obras sociales que incumplen las reglas, falta de un control en el interior del país, tareas de campo insuficientes e inexistencia de un registro de los créditos que se otorgan a los diferentes gremios son algunas de las irregularidades detectadas por la Sigen, el órgano encargado de advertir a la Presidencia sobre el funcionamiento de las dependencias a su cargo.
Fuente La Nación.
Detectan graves fallas en el control de las obras sociales
Advierten que desde hace cuatro años, falta supervisión de las prestaciones y de los fondos que estas manejan. Los organismos encargados de esta tarea tienen serias deficiencias de funcionamiento.