“Y, sí... Néstor Carlos Kirchner es, en términos políticos, un jugador compulsivo. Cuando parece que revoleó los naipes y abandonó definitivamente la mesa, el tipo, en realidad, sólo se cruzó hasta la casa de empeño de enfrente para tomar un poco de aire y volver a sentarse lo más rápido posible a doblar la apuesta, a recuperarse apostando a todo o nada. Arriesga lo que venga: prestigio, credibilidad, esposa... y así, aunque, pierda, al menos se garantizará el “¡ooohhh!” de toda la sala”.
Con este párrafo Edi Zunino comienza su columna en el diario Perfil. Un análisis profundo del ex mandatario de cómo se maneja en su vida y en el Gobierno. Para leer la nota completa, hacé clic acá.
Kirchner y los zapatillazos de mamá
El diario Perfil define a Néstor Kirchner como un jugador compulsivo que arriesga lo que venga a cambio del elogio de la sala. "Tal vez el hombre ande buscando el pamperazo de mamá para planificar la próxima macana. No ha vivido las críticas y traspiés como retos en cuanto castigos, sino más bien como amenazas y desafíos", subraya el autor.