El vicepresidente, el ser humano, el robot y el cansancio

Se mostró molesto con el reiterado pedido de renuncia desde sectores oficialistas porque es "un ser humano, no un robot". Aseguró estar cansado de recibir agravios, pero piensa soportarlos el tiempo que establece la Constitución. También dijo que la Ley de Medios no se puede acordar "a las trompadas".

"No soy el vicepresidente de una mujer", declaró Cobos. Foto: NA
"No soy el vicepresidente de una mujer", declaró Cobos. Foto: NA

El vicepresidente de la Nación, Julio Cobos, se mostró hoy muy enojado y dolido por los constantes agravios que recibe desde los sectores del kirchnerismo. Pese a los reiterados pedidos de renuncia, Cleto aseguró que lo más fácil sería hacerlo, pero que su cargo fue dado por los argentinos, no por un gobierno.

Aunque Cobos ya había expresado su posición anoche en un comunicado respecto de los nuevos pedidos de renuncias que se formularon durante el día, siendo las palabras más duras las de Aníbal Fernández, el vicepresidente recordó “que no hay que sorprenderse” porque el matrimonio Kirchner sabía que estaban convocando a un radical con una visión distinta, ya que, cuando él era gobernador, se opuso a la reforma del Consejo de la Magistratura y a los superpoderes.

Sin embargo, la relación con los K se quebró definitivamente después de su voto no positivo de la resolución 125 y el clima sigue empeorando. En su habitual trote por el Parque General San Martín, el ex gobernador aseguró hoy que tras la situación que quedó en julio del 2008, ofreció “toda posibilidad de construcción de diálogo y recuperar los principios de la Concertación. Cuando uno sigue insistiendo y del otro lado no se recibe una respuesta, pareciera que uno tiene que someterse o irse, y ése no es el rol del vicepresidente”, soltó Cobos muy ofuscado.

Respecto al rol que quieren de él como vicepresidente, Cobos embistió duro: “Cambiemos la Constitución y que el vicepresidente sea elegido por el Senado porque si no, está condenado a quedarse callado y a tolerar toda clase de intimidaciones y atropellos. Sería lo más fácil renunciar, pero mi compromiso es con la ciudadanía, no es un cargo de ministro. Me siento muy mal”, sostuvo el vice cansado de las embestidas que está recibiendo desde el oficialismo.

Además de aclarar que no sería aconsejable para la institucionalidad que el país se quede sin vice, Cobos sorprendió cuando dijo que se sentía mal por esta situación de agravios: “He sido producto de una serie de descalificaciones hacia mi persona. Uno es un ser humano y está lleno de sentimientos y pasiones. No es un robot”, expresó; y manifestó que soportará este acoso “lo que dice la Constitución porque uno es vicepresidente de la Nación, no es vicepresidente de un hombre o de una mujer”.

Una ley a trompadas

Cobos no sólo se refirió a la situación que está viviendo a nivel personal con el Gobierno, también ratificó su opinión respecto del tratamiento que los K están dando al proyecto de Ley de Comunicación Audiovisual, con el cual pretenden obtener rápidamente la aprobación de ambas cámaras, por más que distintos dirigentes pidieron más tiempo para revisar la legislación y hasta aconsejaron que fuera tratada por el nuevo Congreso.

Cobos fue una de las principales voces que salió a pedir mayor revisión y esto fue lo que volvió a plantear este mediodía: “Pido calma. Estamos librando una ley como si fuera la madre de las batallas. Me parece que esto no quiere la ciudadanía en un país que quiere recuperar tranquilidad”, expresó el vice, quien prefiere desestimar que desde el Gobierno se pretenda manipular los plazos para que el proyecto pase a Senado cuando él esté al frente del Ejecutivo reemplazando a la presidenta, quien estaría de viaje.

Ante esta posibilidad, Cobos sentenció: “No sería sano. Si el proyecto estuviera bien, que se sancione, pero hay cosas que hay que revisar porque son complicadas como lo de las telefónicas. Se hizo una licitación con cláusulas en pliego de lo que se puede hacer y lo que no, ahora lo último si se podría”, ejemplificó el ex gobernador mendocino, quien desde su función de presidir el Senado tiene la obligación de analizar lo que viene de Diputados porque es “una cámara de revisión”.

“Si el rol es callarse y hacer todo lo que dice el Gobierno, cambiemos la Constitución y hagamos una cámara unilateral porque todo lo que viene de Diputados no se puede tocar”, sostuvo Cobos; al tiempo que trajo a la memoria cuando se hizo la revisión a la ley de impuestos tecnológicos, en la que la Cámara Alta detectó una modificación “trucha”, cosa que si no se hubiera hecho “hubiera sido un escándalo”, reflexionó el segundo hombre del país.

En el tren de descontentos, Cleto también se refirió a los dichos de Aníbal Fernández después de la repentina inspección de 200 agentes de la AFIP al grupo Clarín:  "Fernández tiene una facilidad para hablar y expresar cosas que, realmente, no es la respuesta que uno quiere escuchar. Decir que ahora es un invento la intimidación que se ha hecho a un grupo empresario o, por ejemplo, decir que se van a poner 600 millones de pesos pero que no se ponen (para la televisación del fútbol), no lo entiendo”.

Volviendo a los aprietes para que renuncie, Cobos finalizó con varios interrogantes antes de concluir con sus declaraciones a la prensa y perderse entre la popularidad de la gente que le pidió besos, abrazos y hasta unos pasos de 2x4 en un Festival de Tango que se estaba realizando en el paseo mendocino.

Calmo y reflexivo, Cobos concluyó haciendo hincapié en su relación con los K: “Si se buscan desesperadamente votos, ¿por qué no se buscan acuerdos? Si todos piensan que la ley es necesaria y la podemos construir, ¿por qué tiene que ser a trompadas?. No es una ley para el Gobierno; es para la Argentina: ¿por qué no nos aseguramos que esté bien y escuchamos a los que piensan igual y a los que piensan distinto?”.