El ex presidente Néstor Kirchner eligió la pantalla de Telef. Para hablar en exclusiva. Escogió de igual manera que su esposa, la presidenta Cristina Fernández, cuando en su última visita a España dialogó a solas con el director de contenidos de la emisora de las tres pelotitas, Francisco Mármol.
Kirchner imitó en gran medida al ruso Vladimir Putin en el manejo de la relación del gobierno con los medios de comunicación: nada de negociaciones; hay que tenerlos a todos y hay que pedirles a los amigos que hagan el esfuerzo por comprarlos.
Sin tenerlos al unísono, lo que sí ha logrado el kirchnerismo es manejar lo que puede denominarse como “prensa propia”, sin serlo. Administrados por “amigos”, un grupo de diarios, semanarios, radios AM y FM, canales de cable y hasta revistas de espectáculos, cantan a coro loas al “modelo” y ridiculizan a quien intente oponerse.
Kirchner no podía caer en obviedades a la hora de elegir por qué medio hablar. Hacerlo por uno afín le jugaría en contra a él y al medio.
El periodista Diego Valenzuela relató en Lanación.com este viernes que Kirchner lo hizo, esta vez, por ser el principal competidor de Canal 13 y, por ende, del Grupo Clarín, su nuevo peor enemigo.
Pero la cuestión no termina allí. Los más suspicaces dan cuenta que en algún momento se especuló con la posibilidad de que la empresa de televisión que es propiedad de Telefónica fuera adquirida por Rudy Ulloa, el ex chofer santacrtuceño de Kirchner y hoy magnate multimediático.
Aquello no ocurrió. Entonces, los que aun después de eso siguen pensando mal, hablan del puente tendido con la emisora amiga por Bernarda Llorente, subdirectora de programación de Telefé. Y esposa del Canciller Jorge Taiana.
Lo cierto es que mientras sus militantes esgrimen carteles contra los medios del grupo Clarín, principalmente el diario y el canal de noticias por cable TN, no falta mucho tiempo para que las palabras de aliento vengan contenidas en tres bolitas, una azul, otra verde y la última, roja.
Mirá un fragmento de la nota: