Cristina "desnudó" su intimidad con Soledad Silveyra

La primera presidenta electa de los argentinos se refugió en una historia de 34 años de casados para encausar la conversación en carriles más acordes con la investidura y zafar con un "nosotros somos muy familieros". Mirá un video de la entrevista.

La presidenta en declaraciones íntimas. Foto: NA
La presidenta en declaraciones íntimas. Foto: NA

Como en una visita de amigas, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner aprovechó una entrevista que le concedió a la actriz devenida periodista Soledad Silveyra para mostrarle fotos, recuerdos y relatos de la intimidad de la familia presidencial, entre ellas guiños con picardía.

"Somos un matrimonio como cualquier otro", fue la pícara respuesta de la presidenta cuando Solita le preguntó si con su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, tenían "tiempo para caricias" mientras le recordó que ambos fueron, en un momento, dos presidentes de un país que dormían en una misma cama.  "Mirá lo que me pregunta", se quejó Cristina, sentada en el famoso sillón de Rivadavía, en la Casa de gobierno, por el que transcurrió la historia política de los argentinos.

La primera presidenta electa de los argentinos se refugió en  una historia de 34 años de casados para encausar la conversación en carriles más acordes con la investidura y zafar con un "nosotros somos muy familieros". Aclaraciones como "yo no soy candidata" o "a mi me gusta
informarme a mi misma", fueron algunas de las frases que Cristina deslizó, mientras mostraba fotografías de sus veinte años, en la
Plata, cuando sólo tenía veinte años. Sin embargo, no abandonó su discurso político -aún cuando hablaba de cuestiones personales-- por ejemplo al recordar cuando a Néstor Kirchner lo criticaban por el saco cruzado o los mocasines. "A mi me gustó arreglarme siempre, y me critican por lo contrario" del desaliño de su marido, señaló al explicar que desde los sectores críticos buscan "atajos que no parezcan demasiado
mal" o "políticamente correctos".

De aquella época de idealismos, recordó que las mujeres "eramos todas Mafalda", el legendario personaje de Quino que "buscaba un mundo mejor".  En cambio se animó a reconocer que no pensaba que su marido iba a ser presidente de la Nación, al señalar que Kirchner "es hijo de
la crisis de 2001".  La pantalla de Telefé que dio inicio a la segunda temporada del ciclo "Un tiempo después" conducida por la recordada
protagonista de "Rolando Rivas, taxista", entre otros grandes éxitos, quiso mostrar fundamentalmente a la presidenta-mujer, aquella que, según Cristina, "una no cambia por más poder institucional" que le da las funciones".

En su lugar de trabajo cotidiano de la Casa Rosada, un despacho con una mesa que no alcanza para más de tres o cuatro personas, la presidenta "encontró su lugar", su rincón preferido. Desde la Quinta de Olivos desde donde arranca su actividad luego de desayunar, hacer "algunas veces" un poco de gimnasia y leer los titulares de todos los diarios, una tarea que prefiere hacerla sola, Cristina se traslada a la sede presidencial del centro porteño o viaja hacia distintos lugares provinciales o locales a cumplir con sus actividades. Acostumbrada a maquillarse desde que era una jovencita  reconoce que en actividades oficiales debe estar de punta en blanco porque representa a la República Argentina.

 Pero también ella repreguntó en la entrevista: "Has visto algo más arreglado que a una mujer argentina?".  Pero quizás uno de los hechos que reflejó como más impactantes en su vida fue ingresar a la Quinta de Olivos como primera dama.  "El momento que más me shokeó fue en mayo del 2003. Quedé sin voz durante dos o tres meses. Me hicieron todo tipo de estudios y no tenía nada. Luego hablando con Nacha (Guevara), ella me dijo que seguramente yo "estaba asustada" y afirmó que  ahora en "retrospectiva lo veo así".

Los hijos y la relación con ellas también fueron un tema tratado en la charla, con la preocupación de la adolescencia y las culpas típicas de las mujeres abocadas a tareas de trascendencia. "Somos culposas. Nos educan para que tengamos culpas", sentenció Cristina mientras se negaba a contestar si sería nuevamente presidenta y destacar que quieren que la recuerden como la mujer que había dado igualdad de oportunidades a todos.