Pocas veces el Congreso Nacional vive momentos emotivos. Incluso, la asunción de los legisladores nacionales es vivida como un acontecimiento lejano para la sociedad. No fue ayer situación cuando el diputado socialista Jorge Rivas asumió su banca luego de superar graves problemas de motricidad producto del feroz asalto en el que resultó baleado.
Todos los legisladores aplaudieron de pie al socialista, mientras éste ingresaba al recinto en su silla de ruedas -que cuenta con un teclado virtual que le permite superar su incapacidad para hablar y hasta navegar en la web- y acompañado de su familia. Hasta esa instancia, los aplausos hacían olvidar que el ahora diputado había sufrido un brutal ataque en un asalto poco más de dos años.
Pero entonces, según cuentan los testigos, las cámaras giraron hacia otro lado. Y la principal estrella del justicialismo para ocupar una banca en la Cámara Baja hizo su ingreso a uno de los palcos.
"Fue una sesión especial, muy emocionante por verlo recuperado a Rivas", contó a MDZ el diputado Enrique Thomas, de actual militancia en el Frente Cívico Federal. "Pero nos dimos cuenta que era un acto de campaña y que Kirchner estaba utilizando a Rivas y a su familia para promocionarse".
Thomas suscribe que no es una casualidad que el ex presidente haya aparecido en el Congreso Nacional, ya que "desde que fue presidente estuvo muy pocas veces y ni siquiera asistió a la primera Asamblea Legislativa de Cristina como presidenta", recordó el justicialista afín al cobismo.
El diputado nacional manifestó la indignación generalizada entre los congresistas que provocó la aparición del candidato justicialistas, que tomó posesión de un palco y desde allí se dedicó a saludar a los legisladores que integran la bancada del Frente para la Victoria. Pero Kirchner no estuvo solo: el ministro de Interior, Florencio Randazzo y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli -como puede verse en la imagen-.
Otro de los presentes fue el ex jefe de gabinete, Alberto Fernández fueron algunos de los que también ocuparon el palco -, jefe de Rivas al momento del asalto -por aquel entonces, el socialista era vicejefe de gabinete-.
Y hasta Carlos Heller y Daniel Filmus, ambos candidatos del oficialismo en Capital y Provincia de Buenos Aires, respectivamente, estuvieron presentes junto al ex presidente, como para despejar dudas de que se trataba de un acto de campaña gracias a un ejemplo de superación.
"Nos queda la sensación de que no hay límites", sintetizó Thomas y recordó que esta sería la última sesión de la Cámara de Diputados antes de las elecciones, ya que muchos legisladores se volcarán en esta recta final buscando su reelección para el Congreso Nacional.