Globos negros. Con esa alegoría, los profesionales de la salud se movilizaron hacia la Legislatura provincial para entregar un petitorio a los legisladores y, de paso, poner en evidencia el estado de duelo que vive la salud pública en la provincia. En tanto, en los hospitales y centros de salud se realizaron asambleas para decidir si mañana aceptan o no la última propuesta salarial efectuada por el Gobierno provincial.
El acto fue encabezado por Isabel Del Pópulo, titular de AMPROS, la organización que nuclea a profesionales que trabajan en el ámbito público de la salud. Esta protesta no será aislada sino que se llevará a cabo en todo el país, para poner de relieve la falta de proyecto serio para revalorizar el sector.
Los manifestantes también hicieron hincapié en la precarización laboral, el trabajo en negro y la reducción presupuestaria que condicionan la labor cotidiana en hospitales y centros de salud.
"Hemos solicitado a los legisladores, aprovechando que están en campaña, que tomen conciencia para trabajar en una política de salud y de niñez y adolescencia como política de estado", explicó Del Pópolo.
Previo a esto, los profesionales realizaron asambleas en los lugares de trabajo.
El estado de debate es febril en los hospitales, puesto que los gremialistas llevarán mañana la decisión de los trabajadores acerca de la última propuesta del Gobierno: 310 pesos, con cifras a blanquear en un futuro cercano, además de otros beneficios con los que el Ejecutivo intenta aplacar los ánimos de los trabajadores del sector.
"Lo malo es que se mantienen con el aumento en negro, y lo bueno es que hay adicionales que ya blanquearon", sintetizó la Secretaria General de AMPROS.
Se trata de los adiciones de especialidad y actividad crítica que el Estado provincial adeudaba a los profesionales desde los años '90, según indicó Del Pópolo, y que tenían que figurar en blanco desde enero de 2008 por lo acordado en el Convenio Colectivo de Trabajo, pero que el Gobierno no efectuaba.
Hasta el momento, el Ejecutivo logró cerrar acuerdos con los otros dos sectores de la salud, ATE y ATSA, con aumentos de 310 y 230 pesos no remunerativos ni bonificables.