Desde las 6,30 empleados municipales que reclaman un aumento salarial y la reincorporación de 18 cesanteados por el intendente Juan Agulles durante marzo.
Son unas 200 personas que están interrumpiedo el tránsito entre municipales y vecinos que apoyan el reclamo.
Hay una fila de autos y camionetas de unos 3 kilómetros que pretenden salir del departamento de donde es originario Celso Jaque. Mientras que otro tanto de vehículos esperan para ingresar para dirigirse al Sur.
Se encuentran en el lugar además de los delegados de ATE en el municipio la conducción provincial del gremio encabezada por la titular Raquel Blas.
La protesta se decantó después de que ayer fracasó la conciliación obligatoria entre los trabajadres y el municipio en la Subsecretaría de Trabajo. El conflicto que tuvo picos de tensión durante todo marzo donde se produjeron asambleas y piquetes en la puerta de la Municipalidad.
La situación se agravó porque además de no recibir ninguna propuesta de mejora salarial de parte del municipio, el intendente Juan Agulles decidió despedir a 18 empleados que participaban de la protesta.
El reclamo salarial entonces se extendió ahora a la reincorporación de estos empleados echados en medio de una conciliación obligatoria.
El malestar de los empleados que están movilizados por ATE produjo voces a favor y en contra. Se sabe que buena parte de la población malargüina tiene algún vínculo con el municipio.
De tal modo que durante esta semana, previendo que la conciliación fracasaría los dirigentes sindicales informaron a través de los medios locales y repartieron folletos para explicar el conflicto desde su posición.
En tanto los representantes municipales ofrecieron en última instancia la reincorporación de unos pocos de los cesanteados y una suma fija de 100 pesos para toda la planta municipal.
Contra los sanjuaninos amigos de Jaque
Los volantes repartidos por ATE (imágen de la derecha) remarca un emergente social, además del conflicto salarial, y hace blanco en la supuesta indolencia del intendente Agulles.
ATE en Malargüe es liderado por el médico pediatra Rubén Domínguez.
El jefe municipal llegó a Malargüe desde San Juan hace trece años de la mano de Jaque junto a otros amigos del actual gobernador, como José Muñóz otro sanjuanino influyente, que es el actual director de Desarrollo Agrícola y tiene a cargo el frigorífico municipal.
Muñóz intentó negociar con los empleados aunque nunca pudo garantizar por escrito un aumento salarial que les prometió verbalmente a los delegados municipales.
Conocé la cronología del conflicto publicada por la revista Ser y Hacer de Malargüe.