GANADOR I
Néstor Carlos Kirchner. ¿Qué tiene que ver el ex presidente con la interna mendocina? Todo. Néstor Kirchner y Juan Carlos Mazzón terminaron imponiendo el formato que más convenía a la estrategia de la Casa Rosada, por un lado, y al sector azul del peronismo mendocino, por el otro, que se quedó con la mayor porción de la torta electoral. La lista del PJ, aquí, está comandada por un intendente territorial fuerte y de buena imagen, como Adolfo Bermejo, y otro intendente más, Omar Félix, como diputado nacional. Se aseguró varios legisladores nacionales fieles, lo que no es poco en momentos en que las lealtades no abundan. Si hay derrota, no se van a quedar con él en el cementerio. Pero tal vez lo acompañen al funeral.
Advertencia: Si el PJ pierde en Junio en Buenos Aires, el poder de Néstor Kirchner se reduce a 0 (cero).
GANADOR II
Adolfo Bermejo. El intendente de Maipú aceptaba ser candidato a senador nacional sí y sólo si no había comicios internos, y si tenía garantizada la sucesión en alguien de confianza, en este caso su hermano Alejandro, quien será primero concejal y luego intendente a cargo cuando él asuma la banca en la cámara alta. Aunque no es la única opción. Bianchinelli, Elián Japaz o algunos otros pueden serlo, si al Bermejo “menor” le atrapa el miedo escénico, como ha sucedido en alguna otra oportunidad. A Adolfo Bermejo se lo puede considerar un ganador, pero –de todos- es el dirigente que más arriesga. Se juega su prestigio en Maipú en una elección complicadísima para el oficialismo. Y a él sólo le sirve ganar. Si el peronismo pierde, su candidatura a gobernador en 2011 podría sufrir cuestionamientos internos y acechanzas de grupos de poder. La pregunta es, si el oficialismo cae derrotado… ¿asumirá Bermejo una banca devaluada regalando el espacio ganado aquí? Difícil. Si gana, su paso a la candidatura a la gobernación estará alfombrado de rosas, porque logrará una victoria a pesar de la mala imagen del gobierno provincial.
Advertencia: Bermejo apuesta todo su capital político en una elección en la que deberá encontrar un discurso superador, y hacer equilibrio entre ser parte del proyecto oficialista, sin quedar pegado a la mala imagen del gobierno y de Néstor Kirchner en Mendoza, lo que sería un suicidio político. Si pierde, su carrera a la gobernación será un martirio.
GANADOR III
Juan Carlos Mazzón. Aunque no trabaja exclusivamente para él, sin dudas es el gran ganador del proceso interno del peronismo. Le aseguró al presidente del PJ legisladores nacionales fieles para la pelea que se viene. Impuso a los candidatos de su sector. Para él, la interna con el jaquismo fue como jugar a la pelota con un niño. Mantuvo a raya a los intendentes del “Eje peronista” Abraham-Félix, y será determinante en el perfil de la campaña. Además, como siempre, es quien maneja la “valija”. Su única derrota fue no haber logrado poner un “azul” como primer diputado nacional, pero no era esperable que el resto del peronismo le dejara pasar esa jugada sin más.
Advertencia. Cada vez más sectores del peronismo están cansados del poder de Mazzón, su valija, y su birome. Y esta vez tuvo que resignar algún espacio, porque los compañeros “se le animan”. Su gran desafío es ver cómo ordena al PJ y el gobierno, sobre todo si pierden las elecciones, para transitar los dos años y medio que le quedan a Jaque y llegar con alguna chance a 2011.
GANADOR IV
Alejandro Abraham. Es difícil mensurar la participación del intendente de Guaymallén. Digamos que con pocas nueces, logró hacer mucho ruido. Sirvió de apoyo territorial para las diatribas de Omar Félix, colocó algunos candidatos distritales, y se hizo ver en la interna. Mostró las uñas. En términos futbolísticos, es como un pibe que debuta en la primera de Boca o River a los 20 minutos del segundo tiempo y “mete” un par de buenas jugadas. Hay que seguir desde cerca sus movimientos.
Advertencia. Si va a jugar fuerte, debe observar el panorama con mayor amplitud. Algunos –sobre todo los azules- tienen muchas ganas de saltarle al cuello.
GANADOR V
Omar Félix. Su entorno quería mucho más y lo fogoneó para que peleara. Pero entendió a tiempo que el poder de Mazzón es mucho más que sus votos en el Cuarto Distrito, o los apoyos empresarios con los que cuenta. Finalmente consiguió una diputación nacional, y colocar a su hermano Emir de candidato a concejal en San Rafael, para que lo suceda en el ejecutivo de la ciudad cabecera del sur mendocino. Pero hilando más fino, se descubre que: 1- Arregló con Mazzón, pero “dejó afuera” a muchos peronistas que lo siguieron en el tercer distrito, lo que motivó la furia de muchos “compañeros”. 2- Su “enojo” y amenazas de bajarse se ablandaron rápidamente luego de la intervención de José Luis Manzano, uno de los que más trabajó para la candidatura de Félix. Eso lo “desmarcó” y le quitó credibilidad en el resto del “Eje peronista” que ahora lo mira con desconfianza. 3 – Sus amagues, idas, vueltas, y desmentidas extrañas, lo transforman en blanco fácil de la oposición.
Advertencia: Llevará sobre sus espaldas el pelear contra la fórmula radical, que lleva al tope de senadores a dos sureños: Ernesto Sanz y Laura Montero. Lejos de ser el estadista que sus asesores “venden”, ahora deberá explicar por qué está contra Cobos y a favor de Jaque-Mazzón, contra quienes compitió en las últimas elecciones.
OTROS GANADORES
Para completar la lista de ganadores del peronismo, podríamos hacer un grupo encabezado por el lasherino Rubén Miranda. A lo largo de todo el proceso, no se entendió con claridad de qué lado estaba. Al inicio, estuvo más cerca de Abraham-Félix. Luego arregló con los azules. Logró acomodar gente de confianza en la lista distrital, y ahora se va a entretener fogoneando una lista anti-Amstutz en la interna radical. Es de los que “se guardó” pensando en 2011.
Más ganadores: Guillermo Carmona (metió una senadora nacional), Guillermo Pereyra (logró colar representación sindical), Jorge Giménez (otro azul ganador, intendente de San Martín, consiguió varios cargos en las listas distritales, su ex esposa como diputada nacional, y su secretaria como diputada provincial).
PERDEDOR I
Celso Alejandro Jaque. Es el peronista de peor imagen pública. En la pulseada del peronismo fue el gran perdedor. Sus ministros, con un grado de candidez política que hizo divertir –y mucho- al verdadero poder interno del PJ, quisieron instalar la idea de que el gobernador era el gran elector, el que impulsaba los comicios internos –toda una utopía- y el que le ponía freno a los azules. También algunos de los miembros de su gabinete se acercaron al “Eje peronista” que amagó con arruinarle el estofado a Juan Carlos “Chueco” Mazzón, paciente armador de las listas del PJ de acuerdo a la línea que le bajaba, a su vez, Néstor Kirchner. De manera insólita, aun siendo gobernador, Jaque terminó sin imponer nombres. Y los candidatos más fuertes del PJ ni siquiera quieren fotografiarse con el gobernador. Los memoriosos no pueden registrar antecedentes de un gobernador peronista que haya licuado su poder tan pronto. Eso sí, si gana el PJ ascenderá un escalón en el firmamento K, aunque sus propios compañeros no lo consideren.
Advertencia. Si Jaque pierde las elecciones, su gobierno se licuará en un puñado de semanas, cuando está a mitad de mandato. El PJ deberá salir a rescatar la gestión.
PERDEDOR II
Mario Adaro. El joven e impetuoso ministro jugó fuerte en la interna y se ganó la antipatía manifiesta del sector azul. Apareció en cuanta rosca hubo, y pulseó contra el poder del “Chueco” Mazzón hasta donde pudo. Los resultados fueron magros. Y el sector “renovador” del peronismo “de los funcionarios”, los que tienen poder de gestión y apostaban al jaquismo como vertiente interna del PJ, perdieron en grande. La autoridad política del ministro, puertas adentro del peronismo, quedó mellada.
Advertencia. Más gestión, menos interna, y un poco de humildad no le vendrían mal. Vienen semanas difíciles.
PERDEDOR III
Alejandro Cazabán. Fiel a su estilo, nunca se asomó públicamente en la pulseada interna del PJ. Pero fue el cerebro de las maniobras del jaquismo, buscando recortar poder a Mazzón. El Secretario General de la Gobernación y los azules se profesan desprecio mutuo. Y Mazzón aprovechó la interna para marcar con claridad quién manda.
Advertencia. Los que lo conocen bien dicen que el “Chiqui” trabaja para él, y para su retiro. Cuida especialmente sus relaciones empresarias y judiciales. Sabe que está a plazo fijo. Si pierde el peronismo, será uno de los primeros en desfilar por la puerta de salida. Ha cosechado muchos odios internos.
PERDEDOR IV
Marita Perceval. Deberá volver al terruño. Descastada por el peronismo y repudiada en la Concertación, debe conseguir refugio K, o estará condenada a unos años de ostracismo. Los que la conocen dicen que dará batalla para ser intendenta de Luján.
Advertencia. Se jugó por la Concertación, volvió al peronismo, y también quedó afuera. Deberá construir desde abajo si quiere ser, como dicen, intendenta de Luján.
PARECE QUE PERDIO, PERO GANO
Patricia Fadel. Llegó a la interna con los humos a la altura del Aconcagua, amagando encabezar la lista de diputados nacionales o ser la segunda senadora nacional detrás de Bermejo. Pero su postulación actuó como revulsivo. Tanto en el PJ mendocino como en la oposición, se la identifica como una legisladora ultrakirchnerista. Tal vez como ningún otro, su destino estará atado a lo que pase con los Kirchner. En el entorno K nacional la respetan, y fue una operadora útil en la Cámara de Diputados de la Nación. Pero aquí es difícil hacerla pasar los filtros de la interna.
Advertencia: Si el peronismo pierde las elecciones, su destino político se vuelve más bien borroso.
PERDIO, PERO TIENE RESTO
Daniel Cassia. El diputado peronista pulseó en la interna y está dando la pelea en el tercer distrito. Se lo ve cercano al peronismo disidente, y no hay que descartar una alianza con el PD y el PRO. Digamos que tiene la cancha abierta para jugar.
Advertencia. Si queda muy enredado en la interna peronista, le será más difícil explicar futuras alianzas.